El caparazón

17 enero 2010 14:14

A veces hay coincidencias curiosas, que hablan de vivencias comunes. Es el caso de este blog (o, mejor dicho, la sección de la web que le precedió), titulado La destrucción de Barcelona y del libro de Juan José Lahuerta Destrucción de Barcelona, publicado por Mudito & Co en el 2004 (segunda edición del 2005).

Se trata de un precioso librito que toca temas vitales del universo de la ciudad. Lo recordé hace poco al reencontarme en Via Laietana con un edificio vaciado, ahora ya prácticamente rehecho.

Decía Lahuerta:

En el colmo del cinismo, de muchas de esas casas demolidas se han conservado las fachadas. Fachadas al aire: podríamos creer, por ejemplo, que estamos viendo ahí las pieles de la ciudad, convertida toda ella en un Bartolomé [...] Esas fachadas, en verdad, son como sus caparazones [de crustáceos]  después de que haya sido sorbida su carne, aspirado todo lo blando y jugoso, suculento, sustancioso, que tenían dentro. Las manzanas, los bloques y las casas de algunos barrios de Barcelona han sido vaciados también de esa carne y esos jugos de que está hecha, al fin y al cabo, la vida, una vida atesorada por el tiempo, acumulada (pág. 15).

San Bartolomé. Miguel Ángel Capilla Sixtina
 Sí: hay una curiosa tendencia en Barcelona a sofocar la vida, desplazarla, hurtarla. Y estas cáscaras vanas son un buen ejemplo.
Creo que han hecho un hotel.
Ver La destrucción de Barcelona en un mapa más grande

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