27 enero 2010

Polisemias fatales


Según una noticia en el New York Times, una revista fundada en 1920 ha tenido que cambiar su nombre. Se trata de Beaver, autopresentada como "Revista de historia del Canadá". Beaver es el nombre inglés del castor. El problema es que es también la denominación vulgar del órgano sexual femenino (es lo que ocurre en español, al menos en España, con la palabra conejo). La cuestión ha sido explotada en innumerables chistes, como el de abajo: "¡A veces los hombres hacen las peticiones más extrañas!" (en español también hay coplas que explotan el doble sentido, como "El conejo de la Loles").


Lo que no dejaría de ser una simple anécdota para una publicación casi centenaria se ha convertido en un problema en Internet, porque los filtros de contenido web en las escuelas vetan esta palabra en las búsquedas, y los filtros de spam se los tragan. Esto es lo que ha provocado el cambio de nombre (y direcciones electrónicas).

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22 septiembre 2009

Simposio Barcelona Multilingüismo


Los próximos 29 y 30 de septiembre tendrá lugar en Barcelona el Simposio Barcelona Multilingüismo, bajo el título:

¿Pueden permitirse las sociedades del conocimiento no ser multilingües?
Estado del arte sobre multilingüismo y ciberespacio



Estas jornadas se llevan a cabo con el objetivo de debatir sobre las oportunidades y los retos que plantea el ciberespacio para las lenguas.


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29 junio 2008

Lenguas en Internet

Periódicamente recibo preguntas sobre la situación de las lenguas en la Red. La respuesta no es muy sencilla, porque nadie, ni siquiera los buscadores más usados, controla todas las páginas estáticas que hay, por no hablar de las páginas dinámicas (que se generan en ciertas condiciones), ni de la llamada Internet Oculta...

Pero bueno: en lo que respecta a las lenguas hijas del latín (romaces o neolatinas) su relación con el inglés, están los datos del estudio que lleva a caboFunredes desde hace años.

Con metodología ignota, pero datos más abarcadores está Internet World Stats.

Una forma indirecta de ver la presencia de lenguas es saber las herramientas lingüisticas (correctores, diccionarios de sinónimos...) de que dispone Microsoft Office: son una cincuentena.

Y por último, Google dispone de interfaces en unas 220 lenguas y variantes de escritura (lo que suelen representar capacidades de búsqueda con refinamientos lingüísticos en las mismas).

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