¿Mijo lindo?

06 enero 2007 18:18


En medio de la pena y la repulsa por las muertes causadas por el atentado de Barajas, unas consideraciones sobre la reproducción de las variantes no estándares de la lengua en los medios de comunicación.

Es muy curioso que, cuando hay ministros y líderes de partidos que dicen que su rival se ha “quedao” sin argumentos, o que sesean (como andaluces) o que asimilan la ese a la gutural inmediata (“ej que”), los unicos casos —aparte de la sátira humorística de estos personajes— en que se reproduce fonéticamente el habla es en las declaraciones de personas de poco nivel cultural y pertenecientes a colectivos laterales: pueden ser gitanos, pobres o (como hemos visto hoy mismo) la madre “invidente” e incontinente (pues repite lo mismo “una y otra vez”) de uno de los dos ecuatorianos muertos en la explosión de la T4:

Mamacita no te preocupes’, me decías el jueves , ‘de aquí pa’lante, vamos mamita’, me decías. ¡Yo me quiero ir juntito contigo, mijo lindo!

Acerquémonos un poco más a la frase. Las cursivas son del cuerpo del texto (edición impresa: en la de Internet han desaparecido). Incluso en el titular en papel (donde no se admite la cursiva) la de “mijo” ha sido sustituida por comillas simples. Pero vayamos a la versión más completa, que es la que he transcrito.

“Mamacita” va sin cursiva, a pesar de ser una forma anómala en el español de España (y además pronunciada, presumiblemente, mamasita). Sin embargo, el redactor (o el jefe de sección, o quien sea) ha querido conservar fonéticamente el apócope de “para alante”, usando para ello el apóstrofo, o comilla superior, que se coloca, efectivamente, en la parte elidida. Sin embargo, en “mi hijo” no se ha optado por ninguna de las posibilidades que existen: m’ijo o, mejor, m’hijo. En resumen: soluciones distintas para fenómenos similares, lo que dice poco del cuidado con la lengua que muestra el periódico.

Y en el fondo de todo sigue latiendo la pregunta: ¿por qué recalcan las peculiaridades fonéticas de los hablantes en situación de inferioridad)? ¿Por qué al citar las declaraciones de, por ejemplo, el Presidente de Ecuador no se fonetiza su transcripción? Ah…

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4 comentarios

Ignacio dijo...

No tiene que irse hasta el Ecuador. La errónea conjunción utilizada por nuestro Presidente entre los mismos escombros (punto y final) ha desaparecido en la transcripción que de sus palabras hace la prensa.

07 enero 2007 12:56
Emilio Quintana dijo...

Pienso que podría ser una forma de darle mayor cercanía y autenticidad a una expresión de dolor tan profundo. Se trata de una técnica que usan todos los novelistas, hispanoamericanos o no (Pérez Galdós lo hacía con las clases altas, medias y bajas, sin distingos).En este sentido, creo que “El País” lo ha hecho muy bien, ya que le da a las palabras de esa persona una autenticidad y verosimilitud mucho mayor. Hay más dolor y más cercanía en esas palabras. Son más creíbles.Un 10 a “EL País”.

07 enero 2007 19:52
Anonymous dijo...

Gracias por señalar ese uso discrimitorio de EL PAIS de la fonetización de las declaraciones. Si nos roban la lengua, entonces si que nos lo habrán robado todo.

07 enero 2007 20:06
josec dijo...

-¿Cómo se llama su hijo, señora?-Ismael, siñor…-¿Ismael qué…?-Ismael Mijo, siñor.El oficial escupió ralo.-Pero, ¿cuál es su apellido?-Es Mijo, siñor…(Miguel Á. Asturias: El Señor Presidente)

10 enero 2007 20:43

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