Brangelina, Merkozy y otras amalgamas

29 abril 2012 14:14

Me sorprende el periódico de hoy con este titular: “Europa espera: Hollande o ‘Sarkopen’” (y obsérvense las pudorosas comillas con las que se presenta la amalgama de los nombres de “Sarkozy” y “Le Pen”).

Desde tiempo atrás se ha difundido Merkozy, para aludir al siniestro equipo de destrucción de la Europa social compuesto por “Merkel” y “Sarkozy”.

Creo que la moda de fusionar dos nombres propios comenzó en el campo de las revistas del corazón: Brangelina (que cuenta con entrada propia en Wikipedia) es el nombre de la pareja formada por “Brad Pitt” y “Angelina Jolie”, y parece haberse acuñado en el 2008. Tiene la variante Bradgelina.

Los nombres geográficos pueden también ser objeto de fusiones. Hace años se acuñó Eurabia para aludir a la Europa musulmana, uniendo “Europa” y “Arabia”. Es interesante la asociación de Arabia con el Islam, porque no es ni de lejos la zona donde más ciudadanos islámicos hay, aunque sí fue la patria de Mahoma.

Con la extensión de esta práctica, cualquiera propone una nueva amalgama, como por ejemplo Boniguren, de “José Bono” y “Eguiguren”. Etc.

Y tal vez los lectores pueden aportar otros casos.

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Concluida la edición de la Gramática de la Academia

12 marzo 2012 11:11

Ya ha aparecido la tercera y última parte de la Nueva gramática de la lengua española de la Real Academia, Fonética y fonología (libro más DVD). La obra, aunque con muchos aspectos estimables, adolece de una serie de defectos que tienen que ver: a) con ciertas peculiaridades de las publicaciones de la institución, b) con mal diseño de la obra multimedia y c) con el desaprovechamiento conjunto de ambas modalidades de edición.

En Para la voz presento un detallado análisis de aspectos editoriales del libro y el DVD.

En Ante la gramática trato los dos primeros volúmenes (Morfología y sintaxis)

[Debido a su temática, este post ha sido también publicado en mi blog editorial; pido excusas por la repetición]

Trikini

28 febrero 2012 11:11

Las falsas segmentaciones son un fenómeno corriente en la lengua, y ya hemos hablado de ellas a propósito de precuela.

La formación de trikini a partir de bikini es otro bonito ejemplo. Tras la explosión atómica de 1956 en el atolón de Bikini, el fabricante francés de ropa interior Louis Reard creó un traje de baño de dos piezas, al que dio ese nombre (sin duda por considerarlo un invento explosivo, aunque hay quien dice que inspirado en la vestimenta de las nativas del atolón). Lo que ocurrió luego lo cuenta el gran William Safire:

Dieciocho años después el diseñador austriaco Rudi Gernreich interpretó el bi de bikini como ‘dos’ e introdujo el monokini: uno abajo, ninguno arriba.

Lexicógrafos lascivos [¿un pleonasmo para Safire?] han estudiado -kini como un formante popular. El trikini apareció brevemente in 1967, definido como ”un pañuelo y dos pequeñas copas”.

Hay que advertir que la tríada de componentes de trikini ha experimentado diversas variaciones: cuando era pequeño, un compañero de clase me susurró que se trataba de zapatillas, gafas de sol y sombrero (!); ahora alude también a un dos piezas, o bikini, cuyos componentes están unidos por una tirilla sobre el vientre.

El artículo de bikini de la Wikipedia en inglés (por cierto, muy bien provisto de datos) recoge otros compuestos de -kini, como seekini (bikini transparente), tankini, camikini y hikini.

Pero la cosa no acaba ahí. Resulta que el sandwich de jamón y queso, llamado mixto en Madrid, recibe en Cataluña el nombre de bikini, por el nombre de una sala de fiestas fundada en Barcelona pocos años después de la explosión atómica en el atolón epónimo, donde empezó a servirse. Es palabra que se utiliza tanto en el español de Cataluña como en catalán, según se ve en el Diccionari de Enciclopedia Catalana:

biquini. [indum] Vestit de bany femení que consta d’un eslip i uns sostenidors.

biquini. [alim] Entrepà calent de pernil dolç i formatge fet amb pa de motlle.

Sin embargo, la acepción alimenticia no se encuentra en todos los diccionarios de la lengua española: no está ni en el DRAE, ni en Clave, aunque sí en Vox y en el DEA de Manuel Seco, aunque en ninguno de los dos se indica el área geográfica en que se usa.

Pues bien, en un bar de mi barrio barcelonés leí (y luego capturé) el cartel de la foto superior. Tal parece que el bi del bikini 2 ha experimentado también la falsa segmentación. A mis preguntas, el camarero me aclaró que se trataba, efectivamente, de un sándwich de tres componentes: un bikini más huevo. Una pequeña investigación me confirmó que hay otras variantes de tres ingredientes, como aclara esta útil página sobre Bread in Catalonia and Spain:

Available in almost any bar in Catalunya, a Bikini is the name given to a toasted sandwich containing melted queso manchego or processed cheese and jamón dulce . This name is not used in Madrid , where I once got some very funny looks for asking for one; there, it turns out that it’s called a combinado . There are occasional variations on the theme; the most interesting involving a specially cut round hole in the upper slice to accommodate the yolk of a fried egg. A trikini also has sobresada.

Y para quien se haya quedado con hambre, he aquí el enlace a un post que coescribimos hace años un servidor, Alberto Gómez Font y varios contribuyentes, “Alrededor del sandwich“…

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Estampas gaditanas II: ¿hacia una nueva lengua?

21 febrero 2012 10:10

Si hay un lugar hispanohablante en el que un madrileño como yo tiene la sensación de palpar el fenómeno de la fragmentación del español, ése es Cádiz.

El habla de los gaditanos está llena de peculiaridades: por ejemplo, los sustantivos tienen un plural invariable (la mesa/la mesa, el churro/lo churro), o bien lo forman añadiendo partículas, como -se (diffrá/diffrase); tienen tres conjugaciones: en -a, -e e -i (amá, comé y subí), y contruyen los participios añadiendo una -o o Ø (sonao, comío, plantá).

Pero ¡ay!, el gaditano convive con una lengua poderosa, el español normativo, que es la que se escribe. Las vacilaciones entre una y otra saltan a la vista en el cartel de arriba.

No he hecho más que asomarme a la realidad lingüística de ese privilegiado rincón de la península, pero he quedado muy inquieto. Por cierto: los naturales llaman a su ciudad y provincia Cai.

Como aportación final, un video con una canción de Niña Pastori subtitulada:

Estampas gaditanas I: Cádiz limpia

13 febrero 2012 22:22

Una pregunta sencilla: ¿cuál es el género gramatical de “Zaragoza”? Está claro; el femenino: “Zaragoza está limpia“. ¿Y el de “Lugo”? El masculino: “Lugo está sucio“.

Es evidente que opera la regla general de que (la mayoría de) las palabras que acaban en a son femeninas, y las que acaban en o, masculinas. Pero ¿qué ocurre con las ciudades cuyo nombre tiene otras terminaciones? La cuestión se me planteó el toparme con la leyenda superior en los contenedores y papeleras de Cádiz. ¿Por qué esta ciudad es femenina? La única respuesta es que porque viene siendo así por tradición. Sin embargo, no es difícil encontrar la otra versión: “Cádiz está sucio“.

Abundan los casos ambiguos: “Aranjuez limpio” y “Aranjuez limpia“. En otros, sólo he encontrado (en la Web) una forma: “Calatayud está limpio“. En otras ocasiones, la ciudad puede cambiar de género, ¡dentro del mismo párrafo!:

Si las fotos son recientes me vais a permitir decir que, al menos en estas plazas, Madrid está limpio y los grafitis “están a raya”. Lo digo porque a veces en algunos hilos estos temas recurrentes salen a la palestra y parece que Madrid está muy sucia.

Juraría que en muchos casos puede obrar la presencia sobreentendida de la palabra “ciudad”. Así, lo que estaría actuando en el fondo sería “[la ciudad de] Cádiz está limpia”. Esto inclinaría en general la balanza hacia el lado de los femeninos.

Lo curioso del género de las ciudades es que no parece haber una forma canónica: en los diccionarios de la lengua no figuran, por definición, y en los enciclopédicos no hay indicación de género. Un extranjero (o un hablante nativo) que nunca haya visto utilizado en una frase el nombre de una ciudad no tiene forma de averiguar cómo concuerda.

Y, por supuesto, con los nombres de ciudades extranjeras el problema es igual… o mayor: “Pekín está muy limpia” o “Pekín está muy sucio”?

Por una maldita coma…

06 febrero 2012 12:12

La verdad, es que hay gente muy mala… Y con mucho ingenio.

(Gracias a JASP por el envío).

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Cielos tipográficos, instalación en Madrid

27 enero 2012 11:11


La artista Soledad Sevilla ha creado para el Palacio de Cristal del Retiro de Madrid, encargado por el Centro Reina Sofía, la exposición “Escrito en los cuerpos celestes“, que estará abierta hasta el 29 de abril.

Se trata de una estructura que reproduce, en su interior y a menor escala, la disposición general del Palacio de Cristal. Pero este nuevo recinto-dentro-del-recinto tiene una peculiaridad: sus paredes, translúcidas, están perforadas por orificios en forma de los signos de puntuación. Si a corta distancia el efecto es de una constelación de puntos, comas, paréntesis, comillas…, el efecto general es de un cielo estrellado que se pliega en el interior del Palacio, con ese color azul intenso propio de los atardeceres invernales madrileños.

¿Sabía la artista que puntuación viene de punto, y este del latín punctum, ‘punción’, ‘agujero’? Da lo mismo: estas paredes perforadas por la puntuación, por los signos tipográficos que evocan los ritmos y tonos del habla, evocan (para mí) el universo de lenguaje en el que nos movemos: esa logosfera en que estamos inmersos, y de la que sólo a veces, cuando nos acercamos, vemos en detalle.

Posteado también en mi blog de libros.

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La era dorada del taco

21 enero 2012 12:12

Mayte Rius publica en La Vanguardia el reportaje “¿Somos malhablados?“. Esta es la versión completa de las declaraciones que le hice:

- ¿Somos mal hablados?

Unas personas sí y otras no; unos lugares más que otros. Se oyen más tacos en Madrid que en Barcelona, por ejemplo.

- ¿En qué ambitos son hoy de uso generalizado o habitual las palabrotas que no lo eran hacen unas décadas? ¿Por qué?

A mí me sorprende mucho encontrar por escrito, por ejemplo en la prensa, expresiones que hace un par de décadas estaban confinadas a la lengua hablada, y además de personas no muy educadas. Un ejemplo claro son las columnas de Arturo Pérez Reverte.

Para ciertas personas, la exhibición de un lenguaje tabernario quiere ser muestra de un comportamiento desinhibido, sin complejos, de pueblo llano. Para ellos hablar o escribir así enlaza con las más profundas raíces de nuestra cultura, y es una extraña forma de casticismo. Reivindican los tacos igual que ensalzan los Tercios de Flandes…

- ¿Qué ha cambiado para que haya dejado de ser tabú decir “ese es un gilipollas” o “joder” u otras expresiones en el trabajo o “cabreo” o “puta” en los medios de comunicación, etc?

Hoy en día muchas de estas expresiones no suenan tan fuertes como hace tiempo. La frecuencia crea una cierta desensibilización en los oyentes o lectores, y además los tacos y palabras malsonantes van perdiendo virulencia con el uso continuado; es como el erotismo: el primer topless playero haría salirse los ojos de las órbitas a muchos, y hoy es algo común.

- ¿Qué implicaciones tiene? ¿Es una degradación o una evolución del lenguaje?

Las lenguas no se degradan ni mejoran, sino que evolucionan y se adaptan a los distintos contextos donde se usan. Las llamadas “malas palabras” son parte del potencial de nuestra lengua, y es muy bueno que así suceda, para tenerlas a mano si uno se da un martillazo en el dedo clavando un clavo. Pero sacarlas constantemente demuestra pobreza: los tacos no añaden nada a un enunciado, salvo fuerza expresiva, y estamos bastante sobrados de expresividad y faltos de raciocinio.

En una web de venta de productos alimenticios

- ¿Es igual en otros países de habla hispana? ¿Y en otros países europeos?

El habla de las personas de la clases medias de Latinoamérica está, me da la impresión, mucho más desprovista de tacos que la de gran parte de España.

En general, parece que se ha relajado el tabú sobre el uso de palabrotas en todas partes. Basta ver el ejemplo del libro Dúermete ya, ¡joder!, traducido a muchísimas lenguas, siempre con el taco en el título.

- ¿Dónde está el límite a la hora de utilizar palabrotas? ¿En qué contextos continúan estando mal vistas o siendo inadecuadas? ¿es correcto que su uso en los medios de comunicación?

Los límites a cuestiones de uso son siempre sociales. Si la sociedad no reacciona frente a las palabrotas en televisión o en la prensa, pues ahí seguirán…

- ¿Y cuál es la situación en Internet y las redes sociales?

En foros y comentarios, en Twitter y Facebook existe lo que hace años ya se conoce como “oralidad por escrito”. Por tanto, es lógico que abunden las palabrotas e insultos, igual que abundan en la lengua hablada. Pero insisto: con las cosas que se oyen en televisión y se leen en muchos periódicos no puede extrañar que ocurra esto en las zonas de participación de la Red.

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Hijos de la flauta

15 enero 2012 17:17

De vez en cuando, una palabra se descompone, y una de sus partes empieza a funcionar para formar otras. Estos días estamos presenciando un fenómeno curioso. En un principio estuvieron los perroflautas, denominación sinecdóquica de una tribu urbana por los elementos que les caracterizaban. Pues bien: la parte final de la palabra, flauta, parece haberse convertido en identificador de un grupo como protestatario, “indignado” o similar. Esto en sí mismo es raro, porque los perroflautas si algo no eran es rebeldes contra el sistema, pero bueno: las palabras se contaminan por los contextos en que aparecen, y a veces acaban significando algo lejano. Ahí está el caso de patera, inicialmente ‘embarcación’ y luego, ‘lugar donde se hacinan inmigrantes’.

En castellano y en catalán yayo/iaio es una denominación familiar y cariñosa para abuelo, y a su vez abuelo también ha pasado a significar ‘persona de edad’. Pues bien: un grupo de personas mayores, con o sin nietos, y por supuesto sin flautas ni perros, pero luchadores por sus derechos contra el cierre de centros de salud, han escogido el nombre yayoflauta/iaioflauta para definirse. Arriba vemos una de sus manifestaciones en las que convive la denominación con dos iconos gráficos de la modernidad internetera: el hashtag o sostenido de las etiquetas de Twitter y la @ del correo electrónico. Tienen incluso un sitio web: http://www.iaioflautas.org.


(entrevista en Intervíu)

Por cierto, el activismo político de las personas de edad ha dado otras muestras de creatividad lingüística: en 1991 concurrió a las elecciones españolas el partido Panteras Grises. La denominación nació en realidad en EE.UU. en 1970, como Gray Panthers, claro juego de palabras (por las canas) con el movimiento negro Black Panthers

Había archivado la denominacion de yayoflauta como una curiosidad más, cuando la protesta de la policía autonómica catalana, los Mossos d’Escuadra me ha sorprendido en Twitter con este hashtag: “#mossoflautas“.

¿Habrá otros casos de utilización de -flauta para expresar rebelión o disconformidad? Agradeceré a los lectores que me notifiquen si se encuentran con alguno…

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Felices fiestas

22 diciembre 2011 11:11

En nuestras ganas de desear a nuestros lectores un venturoso 2012
no hemos reparado en gestos, siendo el primero el stack de Delicious
al que se accede en la primera línea desde el link del año.

En un momento en que parecen estar de moda las medidas de gracia,
hemos otorgado un indulto temporal al Sísifo que nos acompaña
desde hace varios lustros (y al que se puede ver trabajando en la portada habitual),
eximiéndole por unas semanas de la tarea de empujar la piedra;
además hemos incluido el detalle navideño más kitsch que podíamos encontrar;
todo ello en la nueva home de las fiestas.


No contentos con eso, he aquí la imagen que hemos utilizado para nuestros seguidores en Twitter:
felicitación 2012.

Feliz 2012, pues, de corazón. Nos reencontraremos ya empezado enero.
Y para que conste, este post colgará de todos los blogs del sitio…