
Aquí al lado he colgado una muestra de distintos juegos de palabras en torno al nombre de Barcelona, recopilados durante los últimos años.
Desde el punto de vista lingüístico son interesantes por los distintos recursos que emplean. Bar cel ona, la división pseudosilábica de Mariscal crea tres palabras catalanas: bar, ‘bar’, cel, ‘cielo’, y ona, ‘ola’ (en su tiempo, bastante emblemáticas de la ciudad). Este procedimiento, por el que el juego entre las fronteras silábicas y de palabra crea nuevos sentidos, se llama calambur.
Barcelombia se basa en coger una sílaba-puente (lo), que está presente tanto en Colombia como en Barcelona, para fusionar ambas palabras. Como el resultado tiene además la misma cantidad de sílabas, pues funciona bastante bien… En una entrada sobre Cruce de palabras ya hablamos de este tipo de construcciones.
Karcelona sustituye las seis primeras letras del nombre de la ciudad, Barcel, por el casi homófono cárcel, aludiendo así a los episodios represivos que afectan con cierta frecuencia a grupos antisistema (okupas y similares). A esto se une la anomalía ortográfica que es marca de esos grupos: el uso de la k en vez de c (en ca, co, cu), o qu.
Barchelona, por último, recuerda que, desde hace treinta años la ciudad ha acogido a muchos inmigrantes argentinos.
Siempre está bien ver cómo la creatividad verbal de la gente va dejando su huella sobre las cosas, ¡incluso sobre el nombre de su ciudad! Si saben de algún caso más, me encantaría que me lo transmitieran…
Etiquetas: Juego