Aquí y ahora…

21 febrero 2009 12:12


Se conoce como deixis (señalamiento) la propiedad que tienen algunas palabra de hacer referencia a las circunstancias en que son utilizadas. Aquí significa “Barcelona” o “Madrid”, dependiendo de dónde esté. Yo no significa los mismo en mis labios que en los del lector, y hoy cambia todos los días de significado.

Me ha gustado mucho reencontrarme en un bar barcelonés este cartel, que llevo viendo desde niño: “Hoy no se fía, mañana sí”. (Fiar es para la RAE, que por cierto debería revisar la definición: “Vender sin tomar el precio de contado, para recibirlo en adelante“).

La gracia, por supuesto, es que este cartel es permanente, con lo que “mañana” nunca llega: estamos en un perenne hoy… Es decir: este bar no fía nunca. Y me parece bien. Como reza el ovillejo de autor desconocido (para mí):

Si doy,
a la ruina voy.
Si fío,
comprometo lo que es mío.
Si presto,
al pagar ponen mal gesto.
Para evitar todo esto,
ni doy, ni fío, ni presto.

No recuerdo muchos otros casos, pero sí alguno, de carteles con deícticos que precisamente por ser permanentes presentan una curiosa contradicción. ¿Conocen alguno los lectores?

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8 comentarios

Esteban M. dijo...

Aunque no son proformas de la misma naturaleza, existe un bar en Granada que se llama “Donde siempre”, pensado -supongo- para cuando alguien pregunta “¿Dónde quedamos? ¿A dónde vamos?”. El relativo es también un deíctico en este caso.Saludos.

22 febrero 2009 13:21
Jaime dijo...

El famoso lema PROHIBIDO PROHIBIR también es contradictorio.A mí de pequeño me turbaba cuando veía escrito en una pared:TONTO EL QUE LO LEA.un saludo

22 febrero 2009 15:35
Mary Rose G. Screen dijo...

Aunque el juego de palabras no está basado en una contradiccción, recuerdo aquel eslogan sanvalentinesco “hoy te quiero más que ayer pero menos que mañana”.

23 febrero 2009 16:27
Gorki dijo...

Bien venidos forasteros que dos alegrías nos dáis,una cuando venísy otra cundo os marcháis.

23 febrero 2009 17:59
Jaime dijo...

Me acuerdo de que mi tío siempre contaba un chiste. El del perro que se llama “como tú”.Harto de que le preguntasen…-¿Cómo se llama tu perro?Decidió llamarle- Como tú.- ¿Andrés?- No, no, Andrés, no, se llama como tú.Aunque es un ejemplo ad hominem, y no de tiempo.También recuerdo otros ejemplos, no sé si válidos, aunque no populares sino cultos:el inquietante verso de Antonio Machado:Hoy es siempre todavía.Y el hermoso poema de Wilsawa Szymborska “La tres palabras más extrañas” (en versión Abel. A. Murcia Soriano):Cuando pronuncio la palabra Futuro,la primera sílaba pertenece ya al pasado.Cuando pronuncio la palabra Silencio,lo destruyo.Cuando pronuncio la palabra Nada,creo algo que no cabe en ninguna existencia.Y el remake de Miguel D’Ors en “Hacia una luz más pura”:Futuro:si lo nombrolo convierto en pasado.Silencio:al nombrarlolo destruyo.Nada:cuando la nombroestoy diciendo algo.Y al nombrar a WislawaSzymborska,qué desastre.Como una mariposaque entrase de repentepor entre el protocolo.Saludos

25 febrero 2009 16:05
Jaime dijo...

En el bar “Los caracoles”, en la plaza de Cascorro, tras el mostrador donde trajinaba un camarero octogenario, burgalés, de pelo cano y ojos azules, pude leer este poema. Es una versión del que has escrito en el post:Aquí murió el fiar,y el prestar también murió,y fue que le ayudóa morir el mal pagar.Cuando presto consideroque voy perdiendo a un amigoy ganando un enemigo,a costa de mi dinero.Si fío pierdo lo que es mío,si presto, al pagar ponen mal gesto,y para librarme de esto,no doy, ni fío, ni presto.

01 marzo 2009 03:38
José Antonio Millán dijo...

Gracias, Jaime. Respecto a las redondillas de “Los Caracoles”, creo que su forma delata que el ovillejo estuvo antes.

01 marzo 2009 18:52
José Antonio Millán dijo...

Bueno: nadie lo ha adivinado. El cartel de “Pan recién hecho”…

10 marzo 2009 11:58

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