¿La “lectora de e-books”?

01 febrero 2009 17:17

La expresión e-book en inglés y libro electrónico en español son ambiguas: se pueden referir tanto al artefacto electrónico como a la propia obra en formato digital. Esta peculiaridad proviene de la propia palabra libro, que también puede aludir tanto al contenido como al continente (en el comienzo de este artículo presento la ambigüedad).

Ahora que ya hay varias marcas de dispositivos lectores a la venta en España, y que habrá más, y que en formato de libro electrónico está hasta García Marquez, podemos pensar si la situación puede aclararse. Por ejemplo, dejando “libro electrónico” para la obra y “lector” para la máquina (como los franceses: lecteur de livres électroniques).

O ¿por qué no usar “lectora”?

Los artefactos que nos ayudan en el hogar suelen tener género femenino: la lavadora, la secadora, la nevera, la batidora, … La razón (digo yo) es que se sobreentiende “máquina”: “la máquina de lavar”. En algún caso son masculinos (como el microondas), pero es porque se sobreentiende “horno”. Por otra parte, ya existe lector como artefacto, en el sentido de “lector de CDs”. ¿Por qué no especializar entonces lectora para los dispositivos dotados de pantalla que permiten leer libros?

Me encantará oír las opiniones de los lectores.

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7 comentarios

DanteBertini dijo...

dejo aquí un comentario sobre el otro blog, ya que allí parece no haber espacio para hacerlo…Cuando te refieres a España (el país que más)incluyes también a Cataluña? Supongo que siendo cifras oficiales debería ser así, pero no me queda claro, dado que aquí ssiempre se hace la diferencia con “els espanyols”Gracias

01 febrero 2009 21:35
Graham dijo...

Muy interesante. Por cierto, como hablante nativo de inglés, yo no creo que la expresión ‘e-book’ sea muy ambigua. A mi parecer, ésta se refiere al archivo digital. Que yo sepa, para el dispositivo hay términos así como ‘eReader’, ‘e-Book Reader’, etcétera.Y hay un artículo interesante en inglés sobre los “agentive suffixes” aquí: http://webspace.qmul.ac.uk/cjpountain/genagsuff.pdf

01 febrero 2009 22:29
Gorki dijo...

Creo debera llamarse lector en masculino si sobrenetendemos “aparato”, “equipo”, o “dispositivo” y en femenino si se sobrentiende “máquina” No obstante, el término libro electrónico o e-libro, aun siendo ambiguo como tu indicas, me parace más preciso, pues sustituye como soporte al libro de papel, que el contenido se lea o no, es independiente de la existencia del aparato. La palabra lector y lectora, más bien la reservaría para los programas que leen en voz alta un texto escrito, a semejanza del uso de la expresión editor de textos, para indicar el programa que formatea un texto digital.o obstante como ocurre siempre, sera la gente común con su uso quien termine poniendo nombre al chismey gal termona llamandolo tablilla o pizarra.

02 febrero 2009 13:08
TdSB dijo...

Parece que el femenino está reservado a lo analógico (y rudimentario) y el masculino a lo digital; la cosa es que “computadora” ha perdido frente a “ordenador”. Resultaría fácil caer en la tentación de alinear tareas domésticas-femenino y tareas intelectuales (procesar información) y masculino. Creo que la “lectora” para designar la “máquina” que lee no tendrá éxito (ya hemos visto el poco éxito de “computadora”), y que “lector” o, mejor, “libro” será el término elegido. Y es que ese aparato no tiene aspecto de máquina: no hay hélices, no vemos moverse nada, ni hacer ruido (ya el f”rigorífico” lucha denodadamente contra “nevera”); las máquinas digitales esconden sus engranajes, tienen poco aspecto de “máquinas”. Parecen más “aparatos” (una simplicidad sin engranajes aparentes, una gran potencia seminal).

02 febrero 2009 19:45
Julia dijo...

Recién descubro el blog y he estado dando vueltas por un rato aunque no ha alzanzado más que para ver un poquito de todo lo interesante que tiene.Más allá de las felicitaciones por todo esto, me permito un comentario en esta cuestión particular de los géneros de los aparatos. No sé si tiene pertinencia aquí el castellano que se habla fuera de España, pero habría que recordar que por ejemplo en Argentina decimos el lavarropas (por la lavadora), la heladera (por el refrigerador), la computadora (por el ordenador), la videocassetera (que ya nadie usa) el DVD (por el reproductor) pero la lectora de cd o dvd en la computadora. Si bien coincidimos en el microondas, la batidora o la licuadora, etc. No aburriré con más ejemplos, porque lo cierto es que no encuentro una norma o razón para el uso de estos géneros, más que quizás unas terminaciones de las palabras que “suenan” a masculino o femenino… Pero al menos puede que les interese pensar cómo fluctúan también en las distintas regiones del castellano.Saludos desde Buenos Aires!

22 febrero 2009 03:34
José Antonio Millán dijo...

Perdone, Cacho de Pan, se me pasó el comentario (que se refiere al blog El país que más). Por lo general los datos, que saco de diversas fuentes, se refieren a lo que hoy se llama “el Estado Español”.Y por otro lado, pienso habilitar comentarios también en ese blog. Gracias.

22 febrero 2009 10:11
José Antonio Millán dijo...

Muchísimas gracias, Julia: el castellano que se habla fuera de España (es decir, la mayoría del que se habla en el mundo) nos interesa mucho, aunque no lo conozcamos muy bien. Y los ejemplos que me ha dado son perfectamente pertinentes, y añaden nueva materia de reflexión.

22 febrero 2009 10:12

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