La triste aritmética del habitáculo

14 mayo 2008 08:54


Más cifras sobre libros. Leo en el blog Bibliodiversidad un comentario del editor Jorge Ruiz Morales sobre los libros que hay en los hogares relacionados con sus habilidades lectoras, en España, todo según el Informe Pisa:
el 7% de los alumnos viven en hogares donde hay menos de 10 libros. Estos alcanzan una puntuación media de 407. Pero esta cifra sube hasta los 542 puntos en los hogares con más de 500 libros (9%). Pero es que esta diferencia de 135 puntos ¡es la más elevada de todas las constatadas en el Informe atribuibles al contexto socioeconómico!
Es decir: la presencia de abundantes libros en el hogar es un factor positivo para las habilidades lectoras en los jóvenes, aún mayor que otros como el nivel de estudios de los progenitores.

Pero, claro: ¿quién puede tener los 500 libros?:
El tamaño medio de los pisos visados para construir en 2007 [en España] se situó en 98,3 metros cuadrados, Si nos remontamos a la serie histórica desde el año 2000, los datos revelan un descenso del tamaño medio de los pisos de un 6,8%. Así, se pasó de 105,5 metros cuadrados en el año 2000 a los 98,3 citados del 2007. Parece que falta espacio para libros en los hogares españoles.
Alternativas: ¿bibliotecas públicas, libros electrónicos?... No parece muy fácil poder llegar a las máximas cifras de lectura...

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La triste aritmética de la lectura

10 mayo 2008 13:50

Alegoría del Cálculo (Madrid)

En el blog Tecnología, mundo y otras pesadillas leo el post titulado La triste aritmética de la lectura. He aquí su meollo:
Supongamos que puedo leer 8 libros cada mes, esto es una suposición generosa pero no imposible. Muy bien, con 8 libros al mes podría leer unos 96 libros al año, ¡Fantástico!, 100 libros (redondeando) al año está muy bien, sigamos; esto podría suponer unos 6000 libros a lo largo de toda una vida con 60 años de lectura a 8 libros por mes. ¡Que tristeza!, apenas una sola estantería de 2 x 6 en un salón, y eso siendo muy generoso.
Mmm... ¡Y además hay que contar, sólo en España, con una producción anual de decenas de miles de títulos. En otras palabras, y citando en latín al griego Hipócrates: Ars longa, vita brevis...

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Calleja, el editor

06 mayo 2008 11:56


Enrique Fernández de Córdoba y Calleja,
Saturnino Calleja y su Editorial. Los Cuentos de Calleja y mucho más,
Madrid, Ediciones de la Torre, 2006.

ISBN: 8479603461. ISBN-13: 9788479603465

No abundan los libros dedicados a las editoriales. Por eso me ha sorprendido muy agradablemente esta preciosa obra a todo color y en tapa dura, dedicada a una de las más importantes editoriales españolas.

El autor de la obra es nieto del editor Calleja, y presenta así su obra::
Saturnino Calleja fundó, en 1876, la editorial más popular, durante 70 años, en lengua española. Enseñó a leer (y otras muchas cosas) a numerosas generaciones infantiles, con sus económicos y atractivos libros pedagógicos (muchos escritos por él), y las acostumbró a leer, con sus innumerables y baratos cuentos.

Fue el líder de los maestros y luchó por mejorar su situación que justificaba el humillante dicho «tener más hambre que un maestro de escuela».

Influyó en la educación de la infancia y de la juventud como seguramente ningún otro español haya hecho nunca.
Estamos ante una obra que recorre con curiosidad y una extensa documentación múltiples aspectos de la vida de la editorial: desde documentos legales relacionados con su fundación y fotos de familia hasta folletos de colecciones, carteles murales, y por supuesto muchas portadas e interiores de libros.

La riqueza y variedad de las obras editadas por Calleja es inmensa; formatos variados, tamaños diferentes, todo tipo de modalidades: revistas (como la excelente Pinocho de 1925), desplegables (los divertidos títulos de Calleja Cine, plegados en acordeón, de antes de 1930, auténtico multimedia avant la lettre), colecciones de libros (como las de Salgari)...

Una parte importante de la labor editorial de Saturnino Calleja estuvo alentada por su deseo de reformar la enseñanza. Fundó y dirigió la revista La Ilustración de España que iba acompañada por el boletín El Heraldo del Magisterio. También creó la Asociación Nacional del Magisterio Español y organizó la Asamblea Nacional de Maestros. Sobre este tema puede verse también: Julio Ruiz Berrio (director), Anastasio Martínez Navarro, Carmen Colmenar, Miryam Carreño, La Editorial Calleja, un agente de modernización educativa en la Restauración, Madrid, UNED, 2002.

Por último, recordemos que la editorial no sólo publicó obras didácticas y literatura para niños, sino también obras clave como la primera edición española de El hombre que fue Jueves de Chesterton, en traducción de Alfonso Reyes.

Saturnino Calleja y su Editorial es una obra clave que retrata una de las acciones editoriales más influyentes sobre España e Hispanoamérica que nunca hayan existido.

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Barriendo para casa

28 abril 2008 15:44


Me ha sorprendido esta campaña en las librerías de Londres: "Lea más libros", decía. ¿Y por qué no"Lea más revistas"? ¿O "Lea más periódicos"? ¿O incluso "Lea más blogs"? O sencillamente: "Lea más"...

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Clubs de lectura

21 abril 2008 13:28

Ante la proximidad del Día del Libro, La Vanguardia analiza el auge de los clubs de lectura en Cataluña. Aparte de los que montan las bibliotecas, hay muchos otros:
Entre las instituciones y empresas con clubs del libro se cuentan desde cárceles, como el Centre Penitenciari de Ponent, hasta centros extranjeros como el British Council, pasando por espacios de arte como los de Caja Madrid o el CCCB, librerías como la FNAC, Negra y Criminal, Casa del Llibre o Pròleg, o incluso la empresa metalúrgica Simo de Montblanc, que celebra su club aprovechando la hora del descanso.
Vale la pena leer el reportaje íntegramente.

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Encuesta sobre usuarios de la Cervantes

16 abril 2008 20:06

Extracto de la nota difundida por la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes:
Con el propósito de conocer los hábitos de lectura en la Red, así como las necesidades y sugerencias de los internautas que utilizan nuestro portal, la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes pone a disposición de sus usuarios una encuesta que permanecerá activa hasta el próximo día 30 de abril. Podrán encontrarla en la dirección:


Los datos que surjan de este cuestionario servirán de base para redactar un capítulo dedicado a "La lectura en el medio digital" dentro del volumen La lectura en España. Informe 2008. Leer para aprender, que coeditarán la Federación de Gremios de Editores de España y la Fundación Germán Sánchez Ruipérez, y que coordinará José Antonio Millán.

Entre los usuarios que cumplimenten y envíen esta encuesta la Cervantes sorteará, gracias a la colaboración de Editorial Leer-e, un iRex iLiad, aparato portátil de lectura que usa la innovadora tecnología de pantalla de tinta electrónica.

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Adiós a la barra de desplazamiento

24 marzo 2008 16:31

La tensión entre el texto en pantalla y las formas tradicionales de lectura sigue manifestándose en las propuestas de las publicaciones en línea. Triple Canopy es una nueva revista que hace énfasis sobre todo en la puesta en página. Su rasgo más distintivo es la adaptación a la pantalla: cada bloque de texto se sirve adaptado a sus límites, con unos destacados signos de + y de - para pasar página. Ésta está dividida en columnas, con el fin de no crear una línea de lectura demasiado larga (cuestión ergonómica clave, que muchas veces se ignora en la Web). La no necesidad de los botones de desplazamiento (scroll) facilita la concentración en la lectura, y además evita los enojosos problemas que se producen cuando uno pasa página en un documento, como por ejemplo en un PDF en visión ampliada. (Vía If:Book).

Pero el encasillamiento en los límites de la pantalla juega malas pasadas cuando uno quiere aumentar el tamaño o cuerpo de la letra, posibilidad de gran interés para el lector y que ofrece cualquier página web. En ese caso, las preciosas páginas de Triple Canopy se desmandan, y uno pierde fragmentos de la página. El reto de un texto legible, fluido y manejable en pantalla sigue abierto.

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El lector activo

14 marzo 2008 12:44

Pocas personas conciben que se pueda hacer una obra que esté parcialmente escrita no pensando en dar al lector, sino, al contrario, pensando en recibir. Ofrecer al lector la oportunidad de un placer trabajo activo en lugar de proponerle un disfrute pasivo. Un escrito hecho expresamente para recibir un sentido y no sólo un sentido, sino tantos sentidos como pueda producir la acción de una mente sobre un texto.
Paul Valery en sus Cuadernos de notas, selección de Andrés Sánchez Robayna, traducción de Maryse Privat, Fátima Sainz y Andrés Sánchez Robayna, Barcelona, Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores, 2007 (pág. 365).

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El taller del escritor

25 febrero 2008 09:48


A través de un artículo en Le Monde, "Le livre-univers 'métisse' les mots, les sons et la lumière" (El libro-universo 'mestiza' las palabras, los sonidos y la luz), que debo a la amabilidad de Jean-Yves, llego al sitio web del libro de Alain Damasio, La Horde du contrevent.

Esta novela pertenece al género de fantasía, recibió el Grand Prix de l'imaginaire 2006, y la aportación del sitio Web (y el objeto del artículo de Le Monde) es el conjunto de ilustraciones y composiciones musicales que ha generado la obra a su alrededor.

A mí particularmente estos añadidos que parecen querer acercar una obra literaria a una adaptación cinematográfica me parecen banales: el lector que haya leído una obra fantástica bien escrita y no haya escuchado en su interior resonar los cantos guerreros, y desplegarse a su alrededor paisajes nunca vistos, no merece el nombre de tal... Probablemente sean una buena herramienta promocional, sin embargo.

Pero lo que me ha llamado más la atención de la web es la sección titulada Atelier (Taller). En ella asistimos a las dudas del autor con un párrafo, a través de cuatro estadios de redacción, algunos de ellos desdoblados en un puñado de posibilidades (ilustración superior). La verdad, y aunque la muestra sea menor: me ha gustado la idea de poner brevemente en contacto al lector con algunas de las dudas y angustias y vacilaciones del autor.

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Harry Potter, o el arte de montar en bicicleta

22 febrero 2008 09:52

Fiesta de presentación, delante del MACBA de Barcelona,
del último Harry Potter en español.

Hoy publica ADN mi artículo Potter, o el arte de montar en bicicleta, que reproduzco a continuación:

Estamos en un mundo extraño, y en pocas cosas se manifiesta mejor que en esto de la cultura. Sometidos a un sistema capitalista inmisericorde, que sacrifica el futuro de nuestros jóvenes, nuestras costas y enclaves naturales, a la especulación y el enriquecimiento de unos pocos, sin embargo todo es dulzura y bienpensar cuando se habla de cultura. Las obras sociales (¡sic!) de las cajas de ahorros ya no hacen pisos para pobres, sino que alimentan eventos artísticos, musicales... Los ayuntamientos no dotan todas las guarderías que hacen falta, pero florecen las fiestas y actuaciones en cada ciudad alegre y confiada. ¡Ah!: y hay el consenso común de que está muy bien leer.

Y es que está muy bien leer, ¡qué demonio! ¡Intenta descifrar las nueve páginas de factura de consumo telefónica del nuevo iPhone sin saber leer! Es más: para ello hace falta una habilidad suma en el desciframiento alfanumérico; no vale deletrear penosamente... O atrévete a hincarle el diente a esa hipoteca a cincuenta años sin leer cuidadosamente todo el contrato (y de paso pedir ayuda a un abogado). Tal vez quieras entender el informe que te ha hecho el oncólogo, para ver qué es lo que no te ha explicado de viva voz, porque parecía con prisa, y extrañamente enfadado contigo... Tendrás que leerlo, y luego empezar a googlear como loco.

¿Y Harry Potter? Calma, calma... Leer, quiero decir: leer bien es imprescindible, pero no para disfrutar de mentiras, o sea de novelitas, sino para moverte adecuadamente en esta sociedad complejísima: tengo un amigo que quiere poner un servicio de catering, y ahí está, inmerso en la normativa y la legislación municipal, autonómica, estatal y europea... Está rezando por que no se haga una Unión de Naciones del Mundo, ¡no vaya a ser que también legisle!

¿Por qué entonces ese énfasis en la literatura? No conozco a nadie que se la haya cargado por malinterpretar una frase de Emma Bovary, o un verso de Cernuda, pero sí por no entender una cláusula del contrato de arrendamiento ¿Por qué cuando invitan a Cataluña a la Feria del Libro de Frankfurt lleva prácticamente sólo novelistas? ¿Libro = novela? Para algunos sí...

Y sin embargo, la ficción tiene una función clave (y ahí llega Potter); forjar en el ejercicio de la lectura, crear gente que sabe leer bien. Hace seis años narraba mi experiencia de padre de hijos lectores de Potter. Hoy siguen con la lectura de libros, cierto que a veces a regañadientes: ¡fuerte competencia la de Naruto! Pero el impulso de los libros de J. K. Rowling (cuya lectura, por cierto, ya han abandonado) fue claro: forjarles en la adquisición de una habilidad compleja, la habilidad de desentrañar ágilmente un texto. Y esa habilidad, como la de montar en bicicleta, nunca se pierde... Pero ¡intenta crear jóvenes lectores con el Boletín Oficial (lectura, por cierto mucho más productiva)!

Dicen que los niños antiguos lectores de Potter ya no leen más libros. Bueno, ¿y qué? ¿Para qué los necesitan? Mi pregunta es: ¿quiénes leyeron las aventuras del niño mago estarán mejor preparados que los que nunca hincaron el diente a un libro tan gordo, para leerse el contrato de su hipoteca a cincuenta años? Creo que la respuesta es "sí", y para mí, a estas alturas, eso es lo importante, y no esas bobadas calenturientas que, por cierto, han hecho inmensamente rica a su autora.

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Lectura electrónica

21 febrero 2008 08:28

Las obras en soporte digital oscilan entre la desmaterialización (textos que fluyen, cuerpos de letra variables, ...) y la fascinación por el papel (disposición a la manera de un libro, giros de página, ...). Desde el punto de vista estricto de la lectura, esta última posibilidad quiere mantener las prácticas dominantes hasta ahora, sin renunciar sin embargo a la capacidad de difusión del medio digital.

En ella se inscribe Interlectores, un proyecto creado en Paraguay que aprovecha las capacidades del extendido programa Power Point para producir libros electrónicos con añoranza de los de papel.

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Materias en el Barómetro de Hábitos de Lectura

13 febrero 2008 11:10


En mi post de presentación de datos del Barómetro de hábitos de lectura y compra de libros en 2007 incluía unas dudas metodológicas acerca de las materias. Las repito aquí:
Me causa cierta perplejidad el alto porcentaje relativo del teatro (casi como el de la poesía), que creo que no responde a la realidad observada en librerías, en la oferta editorial y a mi alrededor. Éste es un resultado continuado de estos estudios: ¿no se tratará básicamente de lectura de teatro por prescripción del sistema educativo, y por tanto no debería estar en esta categoría?

El concepto de ensayo (como género literario) me parece difícilmente aprehensible, y lo mismo díría de "Humanidades y ciencias sociales": ¿estamos leyendo como locos sociología, antropología e historia? Lo dudo... ¿No será que entran en esta categoría desde panfletos políticos escritos por periodistas, hasta libros de New Age? Creo (y me gustaría que alguien lo confirmara) que se están utilizando las clasificaciones temáticas del ISBN, que por una parte considero obsoletas, y que por otra los editores (y siento decirlo) asignan de forma poco cuidadosa...
He recibido una respuesta de Juana Vidal, Directora Técnica del Estudio (hecho por la empresa Conecta):
Sobre la asignación de materias hay que comentar que esta la hace el entrevistado y luego se depura en el análisis pero no depende exclusivamente del ISBN.

Sobre la lectura de teatro, casi la mitad de los que han mencionado leer teatro está en el tramo de edad de 14 a 24 años. Parece lógico suponer y asi lo confirman los datos, que lo habrán leído por motivo de estudios pero eso no cambia la clasificación: La casa de Bernarda Alba, El tragaluz, La dama del alba, etc. son obras de teatro independientemente de los motivos de lectura.

Sobre humanidades, se lee mucho la Biblia y el Evangelio pero también libros de historia de España y biografías. Se mencionan mucho los libros de Eduardo Punset, de Luis Rojas Marcos y como no, tambien los escritos por periodistas políticos, de tanto exito en la actualidad.

Quizás lo más difícil de definir sean los libros de ensayo. De momento esos son los resultados y se intentará profundizar más en próximas ediciones.
Agradezco la respuesta, que aclara algunas cosas. Creo, a la vista de lo expuesto, que la clasificación que se utiliza adolece de algunos problemas: Enseñanza (unida, un tanto extrañamente, conLibros prácticos) deja fuera las lecturas de prescripción: el teatro, pero sin duda también poesía y novela.

¿Tiene ventajas metodológicas obrar así? Yo creo que perturba el conocimiento del mercado. Para mí es clave separar la lectura por prescripción (= libros de texto + lecturas recomendadas en el sistema educativo, en donde entraría sin duda parte del libro infantil) de la lectura por impulso. En esta última habría que meter libro práctico, y además no utilizar categorías-cajón de sastre que nada significan, como Ensayo o "Humanidades y ciencias sociales", que enmascara Religión y Autoayuda, entre otras categorías de interés.

En fin: queden estas notas para mejora futura de estos estudios. El Barómetro ha tenido una evolución clara a lo largo de su existencia, y entre todos podemos conseguir ir afinando sus resultados.

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Páginas "leídas"

10 febrero 2008 17:33

Uno de los placeres de trabajar en el mundo de la edición virtual es que puedes saber con precisión cuántas de las páginas de tu sitio son consultadas, desde dónde, e incluso en qué recorrido (desde dónde vienen los que aterrizan en cada página y dónde van a continuación).

Al lado de los minuciosos informes de los sitios web, la información que tenemos sobre el uso de las ediciones en papel es mínima. Periódicamente aparece algún invento que intenta resolver este problema. En Documenea llego a este post: "Miden las lecturas de las revistas impresas mediante microcircuitos integrados en el papel", que remite a una nota de Research. Cito la traducción del primero:
La tecnología RFID permite saber cuántos lectores reales tiene cada artículo de una revista, usando diminutas etiquetas electrónicas adjuntas a las páginas. Después de más de dos años de pruebas de laboratorio, "Mediamark Research & Intelligence" (MRI) amplía ahora los ensayos en salas de espera de Nueva York, durante 1 mes, con 20 revistas. La prueba supone la colaboración entre "Waiting Room Subscription Services", que ofrece revistas en lugares públicos; "MRI", que se convirtió en parte de la empresa alemana "GfK AG" en 2005, y lleva a cabo encuestas de consumo en los EUA; y "TagSense", Cambridge, Massachusetts, que realiza la identificación por radio frecuencia (RFID) para el seguimiento del método. Las etiquetas RFID pegadas a determinadas páginas de la revista envían señales que son captadas por chips receptores ($20, reutilizables) montados en las cubiertas de plástico protectoras de la revista. Se puede saber cuántas veces se abre la revistas y deducir qué artículos son leídos.
Pues bien: veo con placer que, frente al análisis de la lectura, tan mal estamos en el mundo real como en el virtual: sabremos qué artículos ha abierto nuestro sujeto (igual que en la Web sabemos qué paginas ha descargado). Incluso (a través de artilugios para seguir el movimiento de los ojos) podremos saber hacia qué líneas dirige la mirada, pero leer, lo que se dice leer no sabremos si lee, igual que cuando mi hijo desliza los ojos sobre su libro de texto sólo para convencerme de que estudia...

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Lectura y compra de libros en España

09 febrero 2008 10:19


La Federación de Gremios de Editores de España acaba de difundir su Barómetro de hábitos de lectura y compra de libros en 2007 (PowerPoint zipeado). El estudio lleva realizándose durante ocho años consecutivos, y a lo largo de este tiempo se han ido refinando algunos procedimientos e incorporando nuevos elementos.

Los grandes estudios, como el presente, tienen infinidad de problemas, y lo que se gana en extensión y grandes paisajes puede perderse en detalles y conceptualizaciones, incluso de los propios objetos del estudio; sin embargo es justo decir que se ha ido mejorando en precisión, y en la combinación de factores objetivos y subjetivos. El tema de la lectura (lo saben bien los lectores de este blog) es especialmente espinoso. Por ejemplo: para muchos, "leer" sigue siendo básicamente "leer novelas" o "leer por ocio" (aunque el estudio ha avanzado en discriminar tipos de lectura). Por otra parte, aun los que leen poco perciben un cierto prestigio en declararse lectores, lo que lleva a resultados tan extraños como éste:
Cabe destacar que un 12,7% de los que se denominan lectores no han leído ningún libro en los 3 meses previos a la entrevista.
Las materias plantean otra espinosa cuestión, que merecería la pena refinar.
Materia del último libro leído:

Literatura: 80,7% (de este total, teatro: 0,9%, poesía: 1,3%, ensayo: 3,6%, resto novelas y cuentos)

Humanidades y ciencias sociales: 12,2%

Libros prácticos/Enseñanza: 4%

Científico-técnico, Medicina-biología: 1,6 %
Me causa cierta perplejidad el alto porcentaje relativo del teatro (casi como el de la poesía), que creo que no responde a la realidad observada en librerías, en la oferta editorial y a mi alrededor. Éste es un resultado continuado de estos estudios: ¿no se tratará básicamente de lectura de teatro por prescripción del sistema educativo, y por tanto no debería estar en esta categoría?

El concepto de ensayo (como género literario) me parece difícilmente aprehensible, y lo mismo díría de "Humanidades y ciencias sociales": ¿estamos leyendo como locos sociología, antropología e historia? Lo dudo... ¿No será que entran en esta categoría desde panfletos políticos escritos por periodistas, hasta libros de New Age? Creo (y me gustaría que alguien lo confirmara) que se están utilizando las clasificaciones temáticas del ISBN, que por una parte considero obsoletas, y que por otra los editores (y siento decirlo) asignan de forma poco cuidadosa...

A continuación, el resumen de los principales datos obtenidos:
El 41% de los lectores declara leer casi todos los días y el 15,9% al menos una vez al trimestre, pero un 43,1% de la población asegura que no lee casi nunca

El 44,7% de los entrevistados compró algún libro no de texto en el último año; el 61,2% prefiere las librerías para realizar sus adquisiciones y el 27,4% de los entrevistados acude a las bibliotecas y ese porcentaje sube al 37,3% entre los lectores

La media de libros leídos al año fue de 8,6 y la de lectura 5,8 horas semanales entre los lectores frecuentes

El 73,2% de los hogares con niños menores de 6 años fomenta la lectura y les dedica una media de 3 horas semanales

El 84,5% de los niños entre 10 y 13 años se declaran lectores

Los lectores prefieren la novela y el cuento de Historia y de aventuras y se alejan de las obras de terror, románticas, ficción y fantásticas

El perfil del lector español se consolida como mujer, universitaria y joven que prefiere la novela, lee en castellano y en casa, por entretenimiento

Las mujeres superan a los hombres en intensidad lectora en todas las franjas de edad.

Madrid mantiene su liderazgo en el índice de lectura y Extremadura el último puesto

Seis Comunidades, además de Madrid, superan la media española: Cataluña, Canarias, Asturias, Aragón, Comunidad Autónoma Vasca y Baleares

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Lectores sorprendidos

21 enero 2008 20:20


Debo de ser un voyeur de gente que lee: los espío en el metro, los descubro en plena naturaleza...

Me gustó esta estampa de la pareja encaramada en las rocas del Cabo de Creus, una al ladito del otro (o viceversa), los dos leyendo.

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Tiempo y tempo en Gil de Biedma

15 enero 2008 19:27

En alex_lootz revista literaria, pág. 4, descubro la preciosa entrevista (conversación la llama él) que el colombiano Harold Alvarado Tenorio realizó en 1984 a uno de los grandes poetas españoles del siglo XX, Jaime Gil de Biedma. En ella se encuentra esta afirmación del escritor:

No creo que podamos definir la poesía, diría mejor que poesía es esa sensación de bienestar, de placer, de gozo que siente alguien cuando se lee, en voz alta, un poema. La poesía no es precisamente lo que sucede cuando se escribe el poema, poesía es el acto de ejecutar el poema. Un poema se hace para ser leído. El poema es poema mientras se lee porque es tiempo y tempo…

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Música y lectura como vía de aprendizaje

14 enero 2008 16:43

Con este título se desarrollarán en Madrid, en la Residencia de Estudiantes (días 16, 17 y 22 de enero, a las siete y media de la tarde), unas jornadas dedicadas a la animación a la lectura a través del uso de la música.

Asistencia gratuita, previa inscripción: Tlf. 91 563 64 11; e-mail: natacha.andrada[a con el redondel]residencia.csic.es

16 de enero, miércoles, mesa redonda "En busca de encuentros entre lectura y música en la escuela", moderada por Pedro Sarmiento, coordinada por Elvira Ontañón. Intervienen Teresa Castaño, Carmina Gobernado, Mary Ruth McGinn (sobre el uso de la ópera como actividad de animación) y Leticia Sánchez de Andrés.

17 de enero, jueves: Conferencia, "Escuchar como leer", Luis Suñén

22 de enero, martes: "Visiones diversas en torno a una posible vía de aprendizaje", mesa redonda moderada por Pedro Sarmiento, coordinada por Elvira Ontañón. Intervienen Andrés Ibáñez, Sol Izquierdo, Juan Mayorga y Ricardo Pinilla.


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De los más jóvenes para los más jóvenes

04 enero 2008 14:41


No sé si hay alguna inicitiva similar en alguna editorial española o de países hispanohablantes (pero preguntarlo en voz alta en este blog es una forma de averiguarlo): me ha gustado mucho la iniciativa de la editorial portuguesa Minerva Coimbra, en su colección Geração21, de publicar autores entre 12 y 21 años. La idea empezó al observar que llegaban a la editorial manuscritos originales de jóvenes, que escribían obras dirigidas a un público también juvenil.

La autora de menor edad, por el momento, es Júlia Pereira da Cunha Durand, nacida en 1994 (imagen superior), que acaba de publicar la novela Segredos Do Sub-Mundo. Otra autora, Ana Martins, autora del libro O Nono Brasão, empezó a escribirlo a los 12 años, y lo publicó a los 14.

Ojalá esta propuesta editorial dirigida a edades tan cruciales contribuya a difundir los poderes de la escritura y los gozos de la lectura. Enhorabuena a Júlia y a Ana, y por supuesto a Minerva Coimbra.

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Humo y lectura

30 diciembre 2007 17:56

Si es cierto lo que se dice, la marca de puros Montecristo surgió a raíz de la popularidad que adquirió la novela homónima de Dumas, leída en voz alta en las tabaquerías cubanas.

La comprobación de este dato (y otros muchos más) podremos extraerlos de la obra de Araceli Tinajero El lector de tabaquería: Historia de una tradición cubana (Madrid, Verbum editorial, 2007), de cuya existencia me entero a través de una nota en Grafosfera.

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Feliz año nuevo

21 diciembre 2007 09:14

El blog de El Futuro del libro, con la colaboración de su amigo Quasibolo, les desea muy felices fiestas.

Durante este periodo habrá post, pero menos....

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Leer es malo

20 diciembre 2007 08:36

"Mi ma..., mi mamá me m..."
¡A la mierda: seré bailarina de striptease!


Ana me señala esta alerta frente a los peligros de la lectura:
Todos deberían saber que leer, como fumar, tiene sus riesgos:

1.- Quienes leen mucho acaban ciegos. Primero son esas gafitas de intelectual, luego las de culo de vaso y acabas como Galdós o Borges, contratando a una tierna manceba que te lea a los pies de la cama.

2.- Quienes leen mucho acaban trastornados. Como don Quijote, o Cela. Una alumna mía me decía que hay por ahí un tonto ambulante que se quedó así de tanto estudiar. Al parecer se tomaba todo tipo de psicotrópicos para mantenerse despierto mientras leía y leía.

3.- Leer agota tu economía. Los libros son caros y no se pueden bajar con el emule. Los que están en internet son clásicos y por tanto largos, así que si los lees en la pantalla todavía te quedas más ciego (ver punto 1).

4.- Leer complica la vida doméstica. Acumular libros se convierte en una obsesión que requiere espacio, metros de estanterías desordenadas, dolorosas cajas en el trastero, mesitas de noche polvorientas... Con la amenaza de cónyuges o hijos: Elige, los libros o nosotros. Y esa pregunta estúpida de las visitas no lectoras: ¿Te los has leído todos?

5.- Leer complica la vida amorosa. ¿Todavías estás leyendo? Pues me duermo...

6.- La lectura suele ser fuente de toda infelicidad. Quienes no leen no tienen más punto de vista que el que les ofrece su cadena de televisión habitual, su peluquero, su estanquera o su compañero de cañas. No necesita contrastar visiones distintas de un hecho, ni ponerse en lugar del otro. Asume que la realidad es plana. Y es feliz.

7.- Los libros generan frustración. La lectura te muestra vidas que nunca llegarás a vivir y lugares que nunca conocerás. Te permite imaginar a los personajes y lugares de las historias del modo que tú quieres. Luego vienen los de Hollywood y te plantan al guapo de turno en unos paisajes de Nueva Zelanda que te cagas, y ya está, tu gozo imaginado en un pozo, porque cómo les explicas tú a los espectadores de la sala que lo que tú habías imaginado era mejor.

8.- La lectura es algo lento y repetitivo. A ver, ¿qué ha cambiado en la lectura en los últimos dos o tres milenios? ¿Leemos más rápido? ¿Se lee a través, renglón sí, renglón no? Nada. Siempre igual, una línea detrás de otra. Y encima hay que esperar más de una hora (una semana, un mes) para que nos cuenten el encuentro amoroso de una pareja, el remordimiento por un crimen, la frustración por una vida anodina, la conquista de una libertad.

9.- Leer no sirve para obtener admiración. Por si alguien no se ha enterado, ser buen lector no cotiza en la bolsa de la vida social. Que alguien cite a buenos lectores que salgan en la tele: ... (silencio prolongado). Antes, con lo de mayo del 68 y todo eso, aún se ligaba citando a Camus, a Brecht, a Quevedo. Pero ahora, como no cites a Jaime Peñafiel...

10.- La lectura no está al alcance de todos. Digan lo que digan, el placer de leer está reservado a unos pocos. Son esos pocos los que gozan casi pecaminosamente cuando descifran un clásico, cuando sienten las pasiones que se imaginaron hace siglos para que les lleguen a ellos casi en exclusiva, cuando se quedan varios días en estado de shock después de leer buenas novelas, cuando se estremecen leyendo un poema, cuando lloran o ríen entre líneas, cuando recomiendan furtivos lecturas que no se venden en Carrefour, cuando no pueden salir de casa sin un libro en el bolsillo, cuando miden sus vidas por los libros que leyeron en cada época... Son una élite, peligrosa y exquisita, que procura captar miembros para su secta, pero que también sabe que muy pocos serán los elegidos. ¿Lo eres tú?
El original es de Re(paso) de lengua, a donde llego a través de Desequilibros (de donde tomo la foto).

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Lectura cinemática

14 diciembre 2007 19:48

La idea de un texto que fluya ante nuestros ojos se ha explorado en diferentes ocasiones. La novedosa fórmula superior combina la presentación del texto con un sabio uso de la tipografía y de la puesta en página (a la manera de viejas revistas) para recrear el clima de una novela.

Se trata de una propaganda de la nueva obra de Douglas Coupland, The Gum Thief, producida por Crush Inc. para Random House Canadá, y constituye un sistema cuidado y original de realizar un booktrailer (vía if:book).

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¿Hasta dónde...?

09 diciembre 2007 18:52


A primera vista, la cara de la rubia modelo encontrada en el último número de Elle parece un anuncio más de maquillaje, moda, fragancias, o cualquiera de los productos que se ofrecen para el deseo desde las páginas couché de la revista. Pero en una segunda ojeada las salpicaduras de sangre (o lo que cualquier malintencionado tomaría como tal) revelan que estamos ante algo más siniestro, todo ello reforzado por la leyenda "¿Hasta dónde una mujer puede hacer sufrir a un hombre?".

Las mejores revistas francesas "para la mujer" (Marie Claire, Elle, Vogue...) siempre han dispuesto de un espacio para la reseña de libros , y además han dedicado no pocos reportajes a escritores, obras... En este clima de lectura e interés por los libros, no puede sorprender encontrar esta publicidad de Fleuve Noir, la editorial de bolsillo especializada en novela policiaca, de espionaje..., en este caso dedicada a la obra Les Morsures de l'ombre, de Karine Giebel.

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El lector como tañedor de viola

07 diciembre 2007 12:29

Kurt Vonnegut, uno de los más grandes escritores contemporáneos, murió hace poco. Distintos blogs me han llevado a esta, su última entrevista. Decía, el viejo cínico:
Estaba hace algunos años con mis amigos Joseph Heller y William Styron, ahora ya muertos, y hablábamos de la muerte de la novela, y de la muerte de la poesía, y Styron señaló que la novela siempre ha sido una forma elitista de arte. Es una forma de arte para muy poca gente, porque sólo unos pocos pueden realmente leer muy bien. He dicho que leer una novela es llegar a una sala de conciertos y que te den una viola. Tienes que tocarla. [Risas.] Mirar líneas horizontales de símbolos fonéticos y numeros árabes y ser capaz de montar un espectáculo en tu cabeza, eso exige que el lector actúe. Si puedes hacerlo, puedes ir a cazar ballenas en el Pacífico Sur con Herman Melville, o puedes ver cómo Madame Bovary destroza su vida en París. Con imágenes y películas, todo lo que tienes que hacer es sentarte y mirarlas, y te suceden a ti.

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PISA, y los muchos factores de la lectura

05 diciembre 2007 09:15


La noticia de estos días es el descenso en comprensión lectora de los alumnos españoles, el mayor de la OCDE, según el informe PISA 2006. Esta situación anómala de nuestro país en lectura se une a otras curiosas anomalías que padecemos (y que he tenido el humor de ir recogiendo). Tal vez haya alguna relación de causa-efecto entre ellas, o un complejo entrelazado de causalidades, pero aquí pasa algo.

Lo que ocurre es que con la lectura hemos topado con un tema que no deja a nadie indiferente: los especialistas saben (y el público presiente) que la lectura es una puerta abierta a la comprensión del mundo, a la formación interna y a la adquisición de conocimientos, y que es la vía privilegiada para esto, aunque otras compitan con ella. Sabemos todos también que sin lectura no hay sociedad del conocimiento, por más ordenadores, conexiones y banda ancha que tengamos. Por eso alarman estos datos...

¿Qué ocurre, pues, con la formación de lectores? Tal vez se han abandonado procedimientos formativos seculares (lectura en voz alta, por ejemplo), que tenían una razón de ser. Pero ya se están poniendo los medios para reforzar la lectura en la Primaria y dotar de bibliotecas a los centros. Aunque en educación los resultados son siempre a largo plazo...

Por supuesto, se habla de la competencia de otras formas de ocio, aunque mayor competencia que la que teníamos los niños de mi infancia con el juego en la calle (esa gigantesca videoconsola penetrable, llena de ruidos, olores y personajes) no creo que exista. Más problemática me parece la situación en los hogares; de familias lectoras suelen salir lectores (aunque no siempre...), pero si tenemos que empezar a refomar los hábitos de las familias, no acabaremos nunca.

¿Mientras tanto? Algo habrá que hacer, pero habría que empezar por afirmar con orgullo nuestra práctica y nuestra condición de lectores. He hablado otras veces de esto (3 de diciembre del 2003): la propaganda de las bibliotecas públicas hace un extraño hincapié en la no-lectura. El cartel de arriba, fotografiado la semana pasada en Madrid, es todo un ejemplo: personajes dando volatines, soltando cometas, tecleando en ordenadores, escuchando con cascos... ah, y sosteniendo un libro (boca abajo, bien es cierto). El texto lo remacha: "música, libros, cine, internet, cómics, teatro, talleres". ¡Por favor! Hay muchos sitios para teclear, oír música o hacer malabarismos, pero no tantos donde leer... Se esgrimen señuelos tan dispares para atraer al público que cuando entren en una biblioteca y vean las filas de libros retrocederán espantados. Repito: hay muchos lugares con titiriteros y ordenadores; menos con libros. No, señor; hay que declarar orgullosamente: "Ven a la biblioteca: silencio, libros, lectura..." Y si alguien nos tacha de antiguos, de poco enrollaos, mirarles a los ojos y, desde los siglos de una práctica lectora que nos ha hecho lo que somos, contestar: "¿Tú crees?".

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La difícil lectura de la lectura

30 noviembre 2007 08:54

Comentábamos hace unos días el estudio sobre la lectura del National Endowment for the Arts (por cierto: la amabilidad de un lector Anónimo nos llevó a la fuente: To Read or Not To Read: A Question of National Consequence y su nota de prensa).

Matthew G. Kirschenbaum ha escrito una interesante crítica del estudio, que pone el dedo en una llaga (he llegado vía The Future of The Book). Se trata, ni más ni menos, de qué entendemos por lectura. ¿El arquetípico adolescente que lee solitario bajo un árbol un libro que reposa en su regazo? ¿O más bien el investigador que cae sobre un artículo en la web? Y además, el estudio consideraba la lectura "por placer", pero (dice Kirschenbaum): "¿Cuántos de nosotros, que nos consideramos ávidos lectores, podemos ya mantener una clara separación entre [lectura por] trabajo y ocio?".

Precisamente en un momento como el actual, con tantas modalidades de textos, variedades de soportes y distintas prácticas de lecturas vale la pena profundizar en estos temas.

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La huella de lo visto

22 noviembre 2007 21:38

¿Qué he leído en los últimos tiempos? Con un poco de suerte, puedo reconstruir los libros, revistas y periódicos, fotocopias y separatas que han pasado por mis manos, pero en lo que respecta al ciberespacio, lo tengo mucho mejor...

El "Historial Web" de iGoogle presenta la relación de todas las páginas web visitadas, búsquedas hechas, documentos a los que se ha accedido y marcadores (o favoritos) que se han fijado. Todo ello siempre que se trabaje en el contexto de la barra Google.

El sistema permite además buscar dentro de nuestro propio historial de búsquedas, en una función recursiva que puede resultar muy útil. Y además están las estadísticas...

Permitirán que me coja a mí mismo como ejemplo: arriba está el historial de mis actividades Web de este mes. Pasemos por alto momentáneamente el bugazo de que los días de la semana se designen con unas iniciales bizarras... Mis actos Web tienen un blanco los días 1, 2 y 3 de este mes (creo que estuve de puente), y se reparten entre todos los demás (exceptuando del 23 al 30, que aún no han llegado...). No hay día sin que busque, encuentre o marque algo, pero en estos últimos tres días hay un pico de actividad: la razón es que he estado escribiendo un artículo, que me ha costado cierto esfuerzo de documentación; de ahí las más de 76 páginas vistas o búsquedas realizadas. Por supuesto, no pretenderé que he leído todos los elementos a los que he accedido: algunos simplemente los he consultado, otros los he leído en diagonal, en algunos he hecho búsquedas en su texto, otros eran libros enteros en la Web (y me he limitado a descargarlos), y algunos (artículos, entradas de blog) sí que los he leído íntegramente.

Esta utilidad me da acceso mediante enlaces a todos mi recorridos anteriores: es una mezcla de los favoritos, del historial de búsquedas y de la relación de páginas visitadas. Tiene (por fortuna, porque nadie está exento de un búsqueda culposa) la posibilidad de borrar alguna de las acciones realizadas. Es una herramienta fabulosa, y la punta de lanza de otras que convertirán nuestro propio recorrido por Web en fuente de documentación...

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Leer es bueno

20 noviembre 2007 10:30

La inmensa mayoría de los lectores de este blog se manifestaría a priori de acuerdo con su título, y por supuesto su autor. Pero resulta tranquilizador ver cómo las investigaciones lo corroboran.

El norteamericano National Endowment for the Arts, con ayuda del sistema federal de educación, la oficina del censo y otras instituciones, ha llevado a cabo una investigación sobre la lectura en EEUU (cuenta el New York Times), cuyos resultados se divulgaron ayer. Entre ellos destacan los siguientes.

Los jóvenes están leyendo menos "por placer". Un estudio de hace tres años (que ya detectó lectura decreciente) analizaba sólo las lecturas de ficción, poesía y teatro, pero la versión actual se centra más en las motivaciones de la lectura que en el género.

Los estudiantes que leen por placer prácticamente cada día, responden mejor a los tests de lectura (cosa que parece lógica), pero ademas:

Los estudiantes que vivían en casas con menos de 10 libros sacaban peores notas en matemáticas que los que vivían en casas con más de 100 libros, independientemente del nivel socioeconómico de cada hogar.

Relacionado con esta tendencia decreciente a la lectura, los empresarios están reportando peores habilidades de escritura en sus empleados.

¿Las causas de la poca lectura? Como dijo la responsable del informe, "vivimos en una sociedad en la que los medios de comunicación no reconocen, aprecian o discuten la lectura, la literatura y los autores". Ah, y las habituales competencias de los entretenimientos digitales. Pero como ha señalado un crítico del informe, éste probablemente subestima la lectura que los jóvenes hacen en Internet.

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Subrayados

11 noviembre 2007 11:13


"Puede que leamos los mismos libros,
pero subrayamos pasajes completamente diferentes..."

Una de las muestras de humor de New Yorker: intelectual, fino y satírico. Y, como es frecuente en la revista, dando en el clavo: no es lo que leemos, sino cómo lo leemos, qué destacamos de lo que leemos. El subrayado y anotado de los libros que uno lee es una práctica extendida: alguna vez he citado sobre ella H.J. Jackson, Marginalia. Readers Writing In Books, New Haven, Yale University Press, 2001, útil pero insatisfactorio.

Y luego: la comunidad de lecturas como muestra de la comunidad de intereses, o (en el contexto del chiste, en el prototípico mundo intelectual neoyorquino), de afinidades, incluso amatorias...

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Educacion de la competencia lectora: seminario en Madrid

08 noviembre 2007 15:15


Organizado por ANELE (Asociación Nacional de Editores de Libros y Material de Enseñanza), los días 27, 28 y 29 de noviembre tendrá lugar el seminario "Educación de la Competencia Lectora en la Sociedad de la Información", con arreglo al siguiente programa.

En palabras de los organizadores:
Conscientes del cambio antropológico y cultural que supone la sociedad digital, debemos replantear el aprendizaje, la alfabetización, los currículos o el papel del profesor, con el fin de formar personas autónomas y responsables. El reto educativo es integrar las TICs en el aprendizaje, en una perspectiva de formación continua y de saber aprender, no de ser meros consumidores de datos e imágenes.

Este Seminario espera ser un foro de encuentro y de estudio para afirmar el interés y el compromiso de ANELE por la calidad educativa. Deseamos reflexionar con los educadores sobre los desafíos que, por la generalización de las TICs, debe encarar el sistema educativo. Pretendemos ofrecer un análisis serio en torno a los siguientes ejes y objetivos:

• Formar lectores autónomos en una sociedad en la que predomina la diversión como fin y la imagen como medio.
• Hacerse cargo críticamente de la realidad que los alumnos perciben desde niños por medio de las nuevas tecnologías.
• Desarrollar las competencias que el ciudadano necesita para actuar con libertad en la sociedad del conocimiento.
• Definir qué formación deben tener el profesorado y los gestores educativos.
• Conocer algunos programas de innovación educativa en el uso de las TICs realizadas por el MEC y por las CCAA.

Más allá de la confección de materiales multimedia que llevan a cabo nuestras editoriales, ANELE quiere contribuir a esclarecer la educación de los niños y jóvenes, que han nacido y serán adultos en una sociedad muy diferente de aquella para la que se formaron las generaciones anteriores.

Este Seminario, como años anteriores, está abierto a la participación de los profesionales de la edición y del profesorado de los centros educativos, públicos y privados.
Información y preinscripción: Teléfono: 91 533 44 67 - Fax: 91 534 10 23
Correo electrónico: anele[ese símbolo que parece una ensaimada]anele.org


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Más cosas de las que nunca podríamos haber sabido

05 noviembre 2007 09:37


Grafton, en una caricatura de la NYRB.

¿Le gustaría una historia de la lectura desde las tablillas sumerias hasta Google Libros (y más allá)? Si alguien puede proporcionarla es sin duda el historiador Anthony Grafton, que publica La lectura futura en New Yorker, bajo el subtítulo de "La digitalización y sus descontentos".

Este es el panorama general:
Una estimación conservadora del número de libros publicados [en todo el mundo] es treinta y dos millones; Google cree que podrían ser tantos como cien millones. Se estima que entre el cinco y el diez por ciento de los libros conocidos están actualmente en impresión, y el veinte por ciento —los producidos entre el comienzo de la imprenta, en el siglo XV, y 1923— están fuera del copyright. El resto, quizás el setenta y cinco por ciento de todos los libros jamás impresos, son “huérfanos”: posiblemente cubiertos por las protecciones del copyright, pero agotados y en gran medida olvidados. Google, lo que desata controversias, está escaneando estos libros, aunque todavía no los hace plenamente disponibles; Microsoft, más cautamente, escanea sólo los que sabe que puede diseminar legítimamente.
Pero:
Muchos libros importantes permanecerán intactos: Google, por ejemplo, no tiene planes inmediatos de escanear libros de los dos primeros siglos de la imprenta. Los libros raros requieren condiciones especiales de copia, y la mayoría de los que es probable que generen mucho uso ya los han puesto en la Web compañías como Chadwyck-Healey y Gale, que venden sus colecciones a bibliotecas y universidades por una tarifa sustancial.
Otro problema es el desequilibrio entre las distintas partes del mundo:
Sesenta millones de ingleses tienen ciento dieciséis millones de libros a su disposición en bibliotecas públicas, mientras que más de mil cien millones de indios tienen sólo treinta y seis millones. [...] La Internet hará mucho en contra de ese desequilibrio, aportando libros occidentales a lectores no-occidentales. Qué hará por los libros no occidentales está menos claro.
En este panorama de múltiples proyectos de digitalización (Grafton menciona a Microsoft, Amazon, Proyecto Gutenberg, etc., más los especializados) el auténtico desafío
ahora es cómo cartografiar las placas tectónicas de información que están chocando unas contra otras y luego aprender a navegar por los nuevos paisajes que están creando. A lo largo del tiempo, a medida que más material emerge de la protección del copyright, podremos aprender cosas acerca de nuestra cultura que nunca podríamos haber sabido antes.
Como ya se ha destacado en repetidas ocasiones, la consulta de los materiales originales es insustituible: Grafton cuenta de un investigador que a través del olor a vinagre de unas cartas del XVIII pudo reconstruir la extensión de una epidemia de cólera (el vinagre se usaba como antiséptico). Y, sobre todo:
estas ricas corrientes de datos iluminarán, más que eliminarán, libros e impresos y manuscritos, que sólo la biblioteca puede poner ante uno.
(Gracias, Stephen)

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Los números de las letras

30 octubre 2007 11:59


Amazon ha iniciado otra explotación de la digitalización de los libros que han entrado en su programa Look Inside: las estadísticas del texto. Como vemos en el libro de ejemplo del enlace anterior, Amazon compara la legibilidad, complejidad y número de caracteres de esta obra o bien con la generalidad de los libros de los que tiene estadísticas, o bien con los de un determinado género. En el ejemplo he escogido libros de la misma temática.

Los algoritmos que miden la legibilidad y la complejidad existen para el inglés desde hace años: miden la longitud de palabras en caracteres, de las frases y párrafos en palabras, detectan y miden la subordinación, y cosas por el estilo. No estoy tan seguro de que haya un consenso sobre estos parámetros para el español...

Además, Amazon proporciona otras estadísticas, autocatalogadas como de diversión (fun), como "palabras por dólar" y "palabras por onza" (unidad de peso). Por ejemplo, el libro en cuestión sale a 6.500 palabras por dólar. No está mal... ¿no?