Prohibido prestar

23 marzo 2007 8:08

Me escribe una bibliotecaria:

Mi nombre es Paula y trabajo en una modesta biblioteca de pueblo. Escribo porque deseo exponer mi más profundo rechazo e indignación ante un hecho que me resulta inaudito, así como asesoramiento al respecto. No se muy bien a quién debo acudir para realizar la denuncia pertinente (si cabe tal denuncia). Pero además considero el hecho que narraré bastante ilustrativo de la situación cada vez más absurda a la que se ve sometida el libro como objeto mercantil.

Recientemente hemos adquirido en la biblioteca una colección de cuentos tradicionales llamada Els nostres contes il·lustrats, editados por Edicions 62. Cuando me dispuse a leer las restricciones en materia de reproducción me encontré con el siguiente texto (lo copiaré de manera literal, para que no quepa ninguna duda al realizar la traducción del mismo):

“Són rigurosament prohibides, sense l’autorització escrita dels titulars del “copiright”, sota les sancions establertes per la llei, la reproducció total o parcial d’aquesta obra per qualsevol procediment, incloent-hi la reprografia i el tractament informàtic, i la distribució d’exemplars mitjançant lloguer o préstec públics”.

Traducido al castellano:

“Quedan rigurosamente prohibidas, sin la autorización escrita de los titulares del “copyright”, bajo las sanciones establecidas por la ley, la reproducción total o parcial de esta obra por cualquier procedimiento, incluyendo la reprografía y el tratamiento informático y la distribución de ejemplares mediante alquiler o préstamo público”.

Es decir que ni siquiera contentos con prohibir la reproducción de la obra, se dedican a prohibir incluso su difusión y promoción a través del préstamo público o alquiler (algo que espero nunca se llegue a aplicar en el ámbito de las bibliotecas pública). Lo que me parece más indignante es que ni siquiera se tratan de cuentos originales, ni de adaptaciones de clásicos, sino que son simples traducciones literales de cuentos tradicionales (de los hermanos Grimm, de Andersen, anónimos) acompañadas, eso sí, de ilustraciones, que se suponen estas sí son originales y deduzco son las responsables de esta prohibición.

Ante este hecho las dudas que me asaltan son varias: ¿Acaso piensa la editorial que si la única manera de acceder a un libro es a través de su compra aumentará su volumen de ingresos? ¿Realmente les preocupa que la ciudadanía tenga acceso a las obras que publican? Y lo que me resulta más inquietante y sospechoso: ¿Hasta qué punto es legal limitar el préstamo de una obra adquirida legalmente por una biblioteca, más aún cuando su función (y obligación) es el préstamo de la obra misma?

Me gustaría saber por tanto quién defiende mis derechos y obligaciones como bibliotecaria ante tal limitación de mis funciones y por ende a qué organismo puedo dirigirme para exigir la revisión de estas prohibiciones.

Estimada Paula: la frase que citas aparece, en catalán o en castellano, desde hace mucho tiempo en libros de muchas editoriales. Estaban preparando el camino para lo que de hecho ha venido luego: el canon por préstamo. Ayer mismo apareció la noticia de que Europa expedienta a España por no aplicar el canon, que se ha fijado por ley en 20 céntimos de euro por ejemplar. Ya he dicho que me parece una vergüenza

Fíjate que el caso que mencionas es todavía más doloroso, porque se trata de cuentos que, como bien señalas, son populares, es decir: que hemos ido haciendo entre todos, a lo largo de mucho tiempo, que luego recopilaron los Grimm, o Andersen, fallecidos hace mucho, y cuyos derechos se atan otra vez, incluso en la modalidad de préstamo en bibliotecas…

Sabes que hay un sitio web movilizado en contra del canon: adhiérete.

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5 comentarios

jose enrique dijo...

¿¿¿Se lo estan poniendo muy fácil a Internet, que pretenden que Internet sea el único medio de comnicación donde se encuentre toda la cultura de manera gratuita???.Yo si fuera tu escanearía el libro y lo pondría por Internet. al alcance de todos.CULTURA LIBRE!!!!! el tiempo nos dará la razón.Saludos.

24 marzo 2007 10:07
Gaueko dijo...

A todos los que os interese el tema os recomendaría leer “Copia este libro” de David Bravo. Está disponible gratuitamente por internet y le da un buen repaso a temas de copyright y descargas P2P.Tambien son muy interesantes las conferencias que da Jorge Cortell (tambien disponibles en la mula) sobre los mismos temas.Y ambos tienen blog y seguro que te orientarían sin problemas ante cualquier duda que les quieras plantear.

24 marzo 2007 11:52
LSC dijo...

El tema de los derechos de autor que tanto se afanan en defender los editores, en mi opinión (siempre hay que empezar así por temas legales), es un problema derivado de la inadaptación de la industria a un nuevo escenario, pretendiendo perpetuar el mismo modelo de negocio que se ha venido aplicando hasta ahora.Internet ha hecho cambiar la manera de relacionarse con la cultura y por esto ofrecen una resistencia mas allá de la lógica a someterse a esa adaptación que irremediablemente les tocará abordar antes o después.Lo que me parece mas triste y me cabrea profundamente, no es que unas corporaciones empresariales (editores) luchen por sus “intereses”, sino que en esta lucha se vea una clara y evidente defensa del ejecutivo (tanto Europeo como Español) en vez de apostar por el interés general, por encima del interés particular de un grupo de poder.

24 marzo 2007 17:04
Anonymous dijo...

“…bajo las sanciones establecidas por la ley”¿Que dice la ley de derechos de autor de su pais? ¿Sanciona esas acciónes [prestamo]?Si la ley lo permite y no aplica sanciones no hay que procuparse.En argentina, la misma ley 11.723 (Ley de Propiedad Intelectual) prevee fondos para “fomento y creación de bibliotecas populares”…

26 marzo 2007 06:18
Alejandria dijo...

me parece ingenuo prohibir… prohibir en general, y en particular, esta prohibición…ninguna primavera solicita para los brotes derechos de autor… lo hace de manera natural…brindemos en honor a deleuze… *

29 marzo 2007 20:13

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