¿Cuántos libros necesita un estadista?

23 octubre 2007 21:21


No es por dar “una de cal y otra de arena”, pero el video de propaganda difundido por el PSOE, Con Z de Zapatero, despierta un ramillete de reflexiones paralelas a las que suscitaba su contrincante Rajoy.

Zapatero no necesita la bandera, claramente, ni tampoco la corbata. Idéntica suerte corren las fotografías, de ignoto pero previsible contenido. Sin embargo, hay dos cosas de las que al parecer no se puede prescindir en el mensaje de un líder: la cabeza (o, por mejor decir, el busto) y los libros.


Al igual que su oponente, Zapatero ha rechazado la pantalla del ordenador (demasiado oficinesco), la pila de periódicos (poco fotogénica), e incluso del clipping de estos que le espera cada mañana en su despacho: no; están él, el vacío y los libros.

Detengámonos por un momento en estos. Una docena corta de volúmenes se agolpan en el ángulo superior izquierdo que parece preceptivo. Seis, en hard cover, están de canto. Cinco o seis más, claramente en rústica, descansan tumbados. ¿Qué dicen estos volúmenes sobre su poseedor y presunto lector? Los libros grandotes parecen coffee table books o ediciones institucionales, del estilo de El retablo de Nuestra Señora la Mayor en Villanueva, o Pedro Tejerinas, escultor animalista. Los rústicos son novelas, o ensayo ligero: no hay más que verlos…

Está muy bien, muy bien un presidente que lea (o que se fotografíe con libros), pero cualquiera que lea de verdad, o que requiera libros para su trabajo, sabe la cantidad de volúmenes que hay que movilizar. ¿Una docenita? ¡Bah!

Nada impide pensar que el encuadre engaña. Que si la cámara girase sobre su eje y enfocara a derecha e izquierda revelaría estanterías repletas de libros agitados y desordenados por el continuo uso. Pero, ¿por qué no parece verosímil? Esa docena arrinconada tiene el aire inconfundible de los libros reunidos por el decorador de interiores en la esquina de la estantería semivacía que comparten con un jarrón y un bibelot en la foto de la revista de muebles o suplemento dominical. Sus colores (el único contrapunto cálido y oscuro a los claros dominantes) crean una oposición muy del gusto de esos profesionales.

Porque, claro está, el entorno de la filmación no evoca el despacho de Zapatero, sino algún área de relax de las dependencias oficiales o privadas. Lo demuestra además la ausencia de corbata, el aire soñador… En ese contexto, uno no maneja arduos textos de Historia, de Economía o Política, sino que se limita a pasar las páginas con detalles del retablo, o a leer una novelita. La pregunta clave es: ¿por qué se dirige a nosotros desde ahí?

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9 comentarios

Ciudadano en la Red dijo...

Algún detalle más:La indumentaria, oscura en Rajoy, clara en Zapatero, hombre de ideas claras, que nada tiene que ocultar y por eso se dirige a nosotros desde la sala de estar afín “en la que sin duda pasa sus horas libres en La Moncloa”.La proxémica del asunto está en la cercanía, fíjense en el brazo izquierdo, la distensión, falta una cervecita ante él para que nos demos cuenta de que nos trata como un amigo, que nos cuenta un chiste, una gracieta, una anécdota simpática. No hay distancia, Zapatero es un amigo, un ser próximo, alguien en quien se puede confiar.Por último, la ZETA, me temo que vamos camino de su explotación masiva, en este país la única ZETA que conocemos es la de EL ZORRO, aquel Luis Candelas calforniano que luchaba por la justicia y la defensa de los más débiles contra la opresión de los poderosos.Fichará a Antonio Banderas para la campaña, al tiempo. Pero cuidado con la jugada, hay otro ZORRO conocido, Pepe Iglesias, el humorista argentino, aquel que contaba cosas del finado Fernández (o Rodríguez, no recuerdo), del que nunca más se supo.De todas formas, es divertido analizar como nos ven nuestros políticos para presentarse de esta forma, Rajoy nos trasmite la seguridad de un hombre de Estado, ante el declive nacional; mientras que Zapatero, evoca la imagen de que aquí no pasa nada, y las cosassiguen el rumbo trazado…Si los ciudadanos están crispados, votarán por Rajoy, si no lo está, votará por Zapatero.La campaña electoral está sobre la mesa, que gane el menos malo.

24 octubre 2007 12:40
Silvia Senz dijo...

Se dirige desde ahí para crear un clima distendido e informal, de conversación de tú a tú . Viene a decir: “Yo no te hablo desde la tribuna del poder, sino con un cafelito entre medio, desde el salón de mi casa, porque estamos en confianza, entre iguales, entre amigos, que leen por gusto pero sin darle a nadie en la cabeza con sus libros”.Proximidad, ficción de igualdad y talante es lo que emana esa foto.Otra cosa es que, a estas alturas, aún resulte creíble.

24 octubre 2007 12:43
Silvia Senz dijo...

Por cierto, al de abajo ya le han sacado la parodia, libros incluidos:http://es.youtube.com/watch?v=nwOlhZFW1YI&feature;=PlayList&p;=469A24CCB6273DEE&index;=0&playnext;=1Poco tardarán con el de arriba.

24 octubre 2007 12:49
Rodrigo dijo...

No sé, no sé… Este hombre es tan inasible, que resulta difícil saber hasta qué lee!

24 octubre 2007 12:49
Arcadio dijo...

Recuerdo haber leído este verano alguna mención a las lecturas estivales del presidente. Una de ellas era La piel fría, del escritor catalán Albert Sánchez Piñol.En cualquier caso, sospecho que es aventurado atribuir lecturas a determinados políticos cuando no a todos. El ejercicio de la política se me antoja inexplicable en un diletante que deja pasar el tiempo rastreando hasta el rincón más lóbrigo de la más recóndita librería, lo cual está reñido, en mi modesta opinión, con el arte de leer y frecuentar la literatura de altos vuelos. Cosa bien distinta es merodear los irreverencias que depara cualquier betseller, ahí si que los veo a ambos, o a cualquier otro del ramo, extrayendo de las ficciones deleznables material con el que ejercer su profesión, con el que complicarnos la ya de por sí complicada existencia.

24 octubre 2007 21:54
Gorki dijo...

Antes si había jefes de partido amantes de la lectura, pero desde que a Canalejas le mataron cuando miraba el escaparate de una librería, les da yuyu leer y pasear por las aceras de Madrid.Lo que se llama ser un intelectual, solo Guerra lo ha sido ligeramente, al menos una de sus mujeres era socia de la Librería Machado.

25 octubre 2007 21:35
Silvia Senz dijo...

La parodia (que no repara en la encuadernación y disposición de los libros del vídeo original) ya está en la red:http://es.youtube.com/watch?v=rSWspsuqQCk

06 noviembre 2007 14:31
Anonymous dijo...

Definitivamene hay personas que no tienen nada que hacer.Depende de los libros que tenga de fondo cuando se retrate el tipo va hacer buen o mal presidente ?

20 diciembre 2008 16:12
Anonymous dijo...

Lo que clara mente se ve, es el desorden del Partido Socialista, y, el orden del Partido Popular.Zapatero, se le ve despreocupado, ¡me cachis!(coño) que estamos en "crisis" (esto es otro tema…)!. Rajoy se le ve serio, en sus casillas, adornado al igual que a Zapatero, los adornan para esa ocasión, todo para trasmitir un mensaje:Zapatero: Desorden, desvergüenza, falsedad.Rajoy: Orden, valentia y ¿verdad? Tanto uno como el otro, son marionetas ….. un medio de distracción ;) Un saludo frikis

03 febrero 2010 02:53

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