Humo y lectura

30 diciembre 2007 17:17

Si es cierto lo que se dice, la marca de puros Montecristo surgió a raíz de la popularidad que adquirió la novela homónima de Dumas, leída en voz alta en las tabaquerías cubanas.

La comprobación de este dato (y otros muchos más) podremos extraerlos de la obra de Araceli Tinajero El lector de tabaquería: Historia de una tradición cubana (Madrid, Verbum editorial, 2007), de cuya existencia me entero a través de una nota en Grafosfera.

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Un comentario

jincho dijo...

La relación entre literatura-leida y literatura-escuchada es curiosa. En mi caso, siempre recordaré aquellas narraciones de los Ibañez Serrador e Ibañez Menta, de las “historias para no dormir”(Creo que el título era algo así). Y las recuerdo, no sólo por la fuerza de la narración, tambien y sobre todo por la fuerza del narrador.Actualmente está de moda (más fuera que aquí, en España) algo parecido: los audiolibros. La mayoría están construidos con programas automáticos, en los que, la voz, tiene evidentemente un tono metálico, incluso a veces en exceso. El origen puede haber sido, tengo entendido, la necesidad de disponer de materiales tiflológicos orientados evidentemente a personas invidentes. Esto me parece muy loable, evidentemente, pero si esos materiales estuviesen hechos por narradores (de momento, humanos), sin voz robotizada y capaces de leer de forma emocional….Y, por supuesto, no hay que olvidar la magnífica, tramposa, efectictas y sobre todo, realista dramatización de Orson Welles de “la Guerra de los mundos”, de H.G. Wells….Saludos.

31 diciembre 2007 01:18

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