Segunda oportunidad

25 enero 2008 9:09


Tropo Editores es un sello de Zaragoza que ha abierto una línea, “Segundo Asalto”, especialmente dedicada a las reediciones. ¿Por qué habría de dedicarse un editor a reproducir el esfuerzo que otro hizo antes que él? Contesta Guillermo Busutil en una reseña aparecida el pasado 5 de enero en La Opinión de Málaga:

El mercado literario responde, como la mayoría de las cosas, a esa dictadura de lo novedoso que convierte en viejos los móviles, los coches y la ropa adquirida un par de años antes. Aunque en el caso de los libros, la novedad responde a un espacio de tiempo muy corto. Un título apenas resiste más de un mes en la primera línea de las librerías, debido a la avalancha de libros que se publican. Si encima la editorial que lo publica es periférica y si el autor no es suficientemente mediático o no está avalado por el marketing editorial y la crítica de los suplementos de referencia, su defunción resulta definitiva al cabo de un mes. Esto se produce también porque la mayoría de las librerías carecen de fondos, porque cuando los ejemplares distribuidos se venden no se piden más a la distribuidora y porque el boca-oreja no siempre consigue convertir en éxito la obra de un autor emergente.

Todos estos factores explican que el fenómeno de la reedición no se deba actualmente a las habituales razones de antes. Que el autor fuese “fichado” por una gran editorial que adquiría sus obras anteriores, que un premio de prestigio provocase que los lectores demandasen sus primeros libros o que el autor, con un estatus literario consolidado, quisiese hacer una nueva edición corregida o selectiva de sus libros. Estas eran las causas que daban lugar a que un libro se reeditase. Pero en los dos últimos años han entrado en juego otras causas, como el descontento del escritor hacia la editorial que lanzó un libro, aunque fuese un sello de marca o que la aparición de nuevas editoriales periféricas, exquisitas en el cuidado de la edición y necesariamente ambiciosas en su oferta, buscase abrirse un hueco publicando títulos editados en una franja que a de los diez a los cinco años; más o menos el tiempo al que obliga el contrato editorial de un título.

En esta línea encontramos el sello Tropo Editores de Zaragoza y que, bajo el epígrafe de 2º asalto, apuesta por recuperar títulos de interés. La apuesta la abren reeditando Museo de la Soledad de Carlos Castán. [La reseña se puede leer íntegra en la página de la editorial].

Sí: las obras, las obras de verdad, sólo quieren tener una oportunidad para hundirse en el corazón de los lectores. No basta con haber aparecido hace diez, quince años: cada nueva generación de lectores tiene derecho a su personal round con ciertos libros. Iniciativas como la de Tropo pueden permitirlo.

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5 comentarios

Anonymous dijo...

Muchas gracias, José Antonio. Lo leí el otro día en la prensa: “La gente no siempre encuentra calidad literaria en las librerías. Entonces mira hacia atrás”. Allí queremos estar.Un abrazo.Oscar

25 enero 2008 15:59
Gorki dijo...

Uno se pregunta si el “Segundo Asalto” no debería ser, y además de forma sistemática, la edición de libros bajo demanda. ¿No deberíamos los lectores tener la posibilidad de conseguir un libro que ya no se encuentra en las librerías y que deseamos comprar por ser de una autor que nos ha gustado, o que nos lo ha recomendado un amigo?¿Qué coste supone para una editorial conservar los archivos digitales de una edición que ha sacado a la calle? ¿No deberían de intentar comercializar los editores esos archivos si hay demanda del público?

25 enero 2008 16:50
servidora dijo...

Pues no sabes bien cómo te agradezco la noticia…

26 enero 2008 12:58
Anonymous dijo...

Tienes razón, Gorki… El problema de esas cosas son los derechos del autor. Por lo demás, yo creo que con las nuevas tecnologías por ahí va la cosa…

18 marzo 2008 13:44
Mario dijo...

Bueno Gorki, realmente no es un problema tanto de conservar los derechos de autor como de rentabilidad económca tanto para la editorial como el autor en el soporte papel. En mi opinión ningún autor que reciba derechos va a hipotecar dichos derechos por tiradas personalizadas. Y Editar tiradas de, pongamos 30 o 40 libros, hace que el precio de estos libros se salga del mercado. Otra cosa serán los nuevos soportes informáticos de lectura. Ahí, probablemnete sí se pueda plantear esto que dices…

29 abril 2008 12:18

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