La llegada de Google Editions

13 septiembre 2010 9:09

La mayor revolución en el mundo del libro digital aún no ha llegado, dicho sea para desazón de mucha gente del mundo del libro, y alborozo de periodistas.

Muy pronto Google Editions (del que ya hemos hablado extensamente, o todo lo extensamente que se puede hablar de algo que aún no se ha lanzado al público) va a abrir sus puertas.

Se tratará de un servicio que servirá de mayorista para que distintas webs, de libreros o editores, vendan obras, pero que también las suministrará directamente al público.

Como decía Peter Osnos en The Atlantic,  Google ya ha hecho acuerdos con 35.000 editores, entre ellos (me consta) algunos en lengua española, por millones de libros. Su opción será suministrar obras que podran ser leídas en toda una variedad de aparatos, incluidos telefonos avanzados, tablets y demás (frente a los formatos cautivos, que sólo se pueden leer en un dispositivo). Los libros no se bajarán como archivos, sino que estarán “en la nube”, y se borrarán del dispositivo lector cuando la conexión se interrumpa, con lo cual al menos en teoría no habrá copia no autorizada (aunque las mentes más preclaras del Lado Oscuro se apresurarán a intentarlo… y conseguirlo).

La situación será revolucionaria, de entrada para los usuarios, que tendrán ocasión de practicar una compra y acceso al libro mucho más sencilla que con los sistemas ahora vigentes. La situación venía siendo paradójica: a mayor facilidad para el lector (que venía dada por plataformas cerradas como el Kindle o el iTunes de Apple), mayores cortapisas para el editor, sometido a las condiciones muchas veces abusivas de sus distribuidores electrónicos. Ahora será posible, al menos en teoría, que editores menores o libreros gocen de una situación más igualitaria frente a los actores dominantes.

Dos elementos más indican que el cambio es potencialmente revolucionario. La edición de un libro en Google Editions no será  equivalente a  la de la misma obra vendida como un archivo: equivaldrá más bien a otra modalidad de edición, que por lo tanto puede ser objeto de un nuevo contrato (igual que la edición de club o de bolsillo de un mismo libro, para entendernos). Esto significa que  los autores cuyos agentes hayan vendido las ediciones digital a sus mismos editores en papel tienen ahora otra oportunidad: vender los derechos de explotación “en la nube”, quizás con mejores perspectivas.

Y otra cuestión: Google puede aportar aquí otro aspecto que está siendo mal gestionado: los derechos territoriales de los libros. Según la legislación vigente (absurda en el mundo digital, pero vigente al fin y al cabo), un determinado editor tiene licencia para vender una obra en una determinada lengua, y en ciertos países (por ejemplo: derecho en español para España). La venta de libros electrónicos como archivos, en webs de editores o librerías, no puede discriminar eficazmente la procedencia de una compra, con lo que, si no me equivoco, el contrato de edición puede ser incumplido. Las tecnologías que usa Google permitirían regular este aspecto.

 Vamos a ver en seguida cosas muy curiosas…

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8 comentarios

Gorki dijo...

Primero.- Esté o no “en la nube”, para poderlo leer, lo tienes que traer descodificado a la pantalla de tu ordenador. Por tanto no solo es posible copiarlo al disco duro, sino que es fácil a hacerlo, la única complicación es hacer un programa automático que cambie de pagina y copie la pantalla hasta que detecte el final del libro. Puede darse por seguro que cualquier libro con demanda alta será pirateado, no es tan claro que lo mismo ocurra con libros de baja demanda.

Segundo.- Perfecta jugada de Google elude la medida precautoria de compra de derecho de los libros digitales por parte de las Editoras. Algo que además ocurrirá inevitablemente cuando nos cansemos de leer libros scaneados sin más añadidos, algo que ocurrirá pronto, y comencemos a pedir más al soporte donde viene el libro. Los periódicos en blanco y negro desaparecieron cuando fueron técnicamente capaces de dar fotografías en color. El libro de testo desaparecerá cuando pueda dar multimedia y interactividad.

Tercera.- ¿Que pasa con Amazon?, esto ataca directamente su negocio y Amazon no es un cualquiera. ¿Como reaccionará?

Cuarto.- Vamos a tener una librería con libros a muy bajo precio con cientos de miles de títulos, el problema no es, (por primera vez) encontrar editor, ni que este distribuya bien el libro. El problema es como destacar entre cientos de miles de libros buscando lector. Ese será el trabajo de los editores en el futuro.

13 septiembre 2010 11:08
jincho dijo...

Para mí, lector habitual, me da la impresión de que el permiso de lectura, pero no la compra, a lo que sustituye es a las bibliotecas, que no a las librerías. Puede ser interesante en ese sentido, siempre que la cuota ó el pago por libro sea lo suficientemente bajo como para por una parte evitarme el moverme de casa para hacer el uso habitual que hasta ahora hago de las bibliotecas, y por otra parte evitar que para leer ( y repito para aquello que sea sólo leer, no comprar) acuda al Otro Lado ( aka “Lado Oscuro”).

No creo entonces, que como dice Gorki ataque a Amazon. Serían negocios diferentes, complememtarios quizás, y desde el punto de vista de los autores y editores, una fuente alternativa de ingresos. Es la idea tan comentada a veces de una especie de “Círculo de lectores” en la red, para lectura ó alquiler. Sería interesante tambien dar opción de compra aparte, entendiendo por compra( Y ojo aquí a la política de precios), el “poseer” una copia del archivo, sin que nadie te la pueda tocar desde la nube. Lo de Amazon y el caso del borrado de “1984″, era engañoso; no se puede decir que has comprado y que luego puedan acceder a tu aparato y borrarlo. En este sentido el negocio de google editions sería mucho más “elegante” si se deja claro desde el principio que accedes a la nube para leer, no para poseer.

Saludos.

13 septiembre 2010 13:35
galderich dijo...

Cuando alguien me pregunta sobre el futuro del libro siempre le digo que no tengo ni idea de qué pasará mañana informáticamente hablando.
Será divertido ir viendo estos cambios y como las editoriales han de resituarse.
La noticia muy buena, los comentarios de Gorki muy acertados.
Un lujo seguir el blog.

13 septiembre 2010 14:08
René López dijo...

«La venta de libros electrónicos como archivos, en webs de editores o librerías, no puede discriminar eficazmente la procedencia de una compra, con lo que, si no me equivoco, el contrato de edición puede ser incumplido.»

Sí te equivocas. Discriminan muy bien y sin problemas la procedencia de la compra. Amazon, Kobo, las tiendas de Libranda, etc… sólo te venden los libros para los países que el editor tiene permiso (irónicamente, puedes comprar en papel cualquier libro de cualquier parte del mundo desde donde sea, legislación o no.)

13 septiembre 2010 18:40
Segura dijo...

O no tienen los derechos o los tienen para venderlos a Google.
No pueden ser las dos cosas a la vez.
Siguiendo tu razonamiento, si es algo distinto que hasta ahora, no tienen los derechos ¿O cómo los han adquirido?
Por otro lado, Google tiene que hacer las cosas con mucho cuidado.
Muchos ojos encima, mucho dinero detrás y mucho monopolio posible.

14 septiembre 2010 17:56
dowee dijo...

Sólo quería mencionar el paso de Tom Turvey por Buenos Aires, y su reunión con representantes de Manantial, Albatros, Biblos, Bonum, Dunken, Juris, Kier, Galerna, Imaginador, del Zorzal, Longseller y Granica. La nota, de 2009 está disponible aquí:

http://www.iprofesional.com/notas/86644-Google-revela-sus-planes-para-conquistar-el-mercado-de-los-libros-electronicos.html

16 septiembre 2010 01:03
jamillan dijo...

#René López:
Creo que algunos sitios discriminan muy bien la procedencia de la compra, pero muchos otros no tanto…

18 septiembre 2010 19:35
jamillan dijo...

Cómo Amazon no controla necesariamente la región de compra: http://tinta-e.blogspot.com/2010/10/quejas-editoriales-porque-los-usuarios.html

31 octubre 2010 19:40

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