Por qué Círculo de Lectores es una buena idea digital

20 octubre 2011 9:09

Cuando el grupo Bertelsmann decidió que iba a dejar el control del Circulo de Lectores a Planeta, algo cambió en el mundo editorial español. Con su millón de socios y cinco mil agentes seguía siendo un canal privilegiado para venta de libros, aunque en los últimos años no era un secreto que el numero de socios iba disminuyendo, y que el importe de la compra media, también. En los lustros que siguieron a 1962, cuando nació Círculo, el libro era un artículo no sólo cultural, sino de ascenso social: “Un libro ayuda a triunfar”. Círculo llevó libros al corazón de hogares no frecuentadores de librerías a través de unos agentes que visitaban las casas, dejaban su revista, y volvían por el encargo, o, si la familia no había elegido nada concreto, llevaban el libro recomendado: ¡venta directa y regular a cientos de miles de familias!

La verdad es que este tipo de clubs fueron el origen del Grupo Bertelsmann. Se fundó en 1835 dedicado a la literatura religiosa (como tantas editoriales europeas), pero en los 50 se fundó el Bertelsmann Leserring (club del libro) y también entró en el mercado musical con la creación del sello Ariola. El grupo llegó a tener muchos clubs del libro en todo el mundo.

En España, Círculo proporcionaba básicamente best sellers, libros de éxito y populares de venta en librería, editados por otros sellos (o a veces mediante un proceso de coedición), así como creaciones propias. Bajo la dirección de Hans Meinke, consiguió implantarse sólidamente en el corazón de los hogares, y constituyó un grupo fidelizado y activo de clientes a los que vender también música y películas.

Pero las cosas cambiaron: España se fue desarrollando, y la lectura perdió glamour social. Además, una circunstancia material imprevista conspiraba para que el perfecto mecanismo de agentes visitadores perdiera efectividad: con ambos cónyuges trabajando, en las casas ya no había nadie hasta caer la noche.

Yo he publicado varios libros en el Círculo y en Cercle de Lectors (la versión catalana, aparecida en 1989). Como editor que era, me sorprendía y me llenaba de envidia sobre todo una cosa: con el libro ya dispuesto para salir, se hacía una encuesta piloto entre una muestra de socios, y las tiradas se ajustaban milimétricamente. Los agentes visitadores no sólo se encargaban de fidelizar al socio con su relación personal y recomendaciones de libros; no sólo hacían el servicio de entrega de revista, recogida del pedido y entrega de los libros: también hacían circular la información en sentido opuesto: desde el cliente al editor.

En los últimos años hubo intentos de usar la web de Círculo para estrechar relaciones con los socios, y sustituir la mecánica del agente por mediaciones digitales, pero creo que no llegaron a cuajar. Mientras tanto, Bertelsmann perdía todo interés por los clubs del libro, aunque fueran, como era el caso del de España, rentables, y cerró los de Rusia y otros países de Europa del Este.

En España, cedió el control, como hemos dicho, a Planeta. Pero en el momento de la firma del acuerdo, en abril, los medios ya recogieron:

La alianza Bertelsmann-Planeta también contempla un gran lanzamiento en Círculo para la próxima Navidad en el tema del libro electrónico y los e-books aprovechando la red de agentes de ventas y el millón de socios.

Efectivamente: hace pocos días saltó la noticia:

El grupo Planeta cambia de estrategia: revisa el negocio de la venta por descarga y apuesta más por la lectura en la nube de libros electrónicos. La editorial lanzará antes de final de año dos proyectos vinculados al e-book. Uno de ellos será una plataforma de lectura en streaming (lectura sin descarga) con el Círculo de Lectores. Otra de las iniciativas será potenciar la librería online de Casa del Libro para vender contenido multiformato.

Bien: he aquí el modelo: un público cautivo, con pacto de compra regular, al que suministrarle no sólo libros físicos sino también e-books desde la nube. Un modelo al que los hogares contemporáneos, bien surtidos de ordenadores y de conectividad, pueden apuntarse, a poco bien que se haga…

Antes de conocer esta noticia, y hablando sobre 24symbols, Julieta Lionetti escribía en su artículo “A Thousand Flowers Bloom” (versión en español):

Las suscripciones no nos han sido ajenas. Si 24 Symbols ha de tener futuro, deberá buscar su modelo en los clubes del libro, como lo fueron el Círculo de Lectores o el Book-Of-The-Month Club, y traducirlos a la era de Internet.

¿De qué manera?

Pero hay algo más que explica la reticencia editorial ante 24 Symbols y se centra en el siempre tenso territorio de qué porcentaje de la renta del libro le toca a los distintos detentores del copyright. En el caso de los derechos secundarios, el editor debe ceder al autor entre el 40 y el 60 % de las sumas obtenidas por la explotación de la obra. Renegociar esos contratos es pedir a los editores que reabran una agria discusión con los agentes literarios, que ya han dado por cerrada, en lo que concierne a los derechos de explotación digital.

El modelo de suscripción es una opción más que interesante a explorar, pero 24 Symbols no puede proponerse a los editores como un canal minorista más. Porque en la lógica que rige los usos y costumbres de la edición no lo es.

Y si se proponen como un club del libro, se verán obligados a convertirse en editores que explotan derechos secundarios.

Esta, y no otra es la clave, y la aportación de Julieta Lionetti ha sido transparente: no se puede entrar en un modelo que fuerza demasiado el ya de por sí convulso reparto de derechos con el que editores y agentes (y autores) están funcionando.

Antes, había sitio para una plataforma de libros electrónicos en la nube que ofreciera títulos ‘en alquiler’. ¿Lo habrá también con el megagrupo Planeta y su masa de socios de Círculo?

Y respecto al potenciamiento de Casa del Libro: he aquí su penúltimo movimiento, la venta de libros de segunda mano… Habrá que hablar de ello.

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8 comentarios

manuti dijo...

Yo llegué a escribir a Círculo proponiendo un modelo de negocio ebook y me contestaron que estaban en ello.
mi propuesta para Círculo de Lectores:

http://masmanuti.wordpress.com/2011/06/09/las-editoriales-de-libros-no-se-enteran/

http://masmanuti.wordpress.com/2011/06/10/el-crculo-de-lectores-va-a-mover-ficha-en-el-mundo-ebook/

20 octubre 2011 10:07
Juan Manuel Macho dijo...

Un interesante escrito. He sido socio del Círculo de Lectores durante más de 30 años, y la mayoría de los libros que tengo fueron adquiridos a través del Círculo. Por una de aquellas casualidades, durante años trabajé en la agencia de viajes donde llevábamos la cuenta del Círculo, y me tocó organizar, entre otros, los viajes del personal del Círculo a la Feria del Libro de Frankfurt, entre otros muchos viajes.
Guardo un gran recuerdo del Círculo y sus agentes. Y, evidentemente, sigo leyendo, pero ahora a través del libro electrónico. Las bibliotecas de e-books son ahora mi “círculo”, y el e-reader mi compañero de “viaje” casi permanente.

20 octubre 2011 16:36
Julieta Lionetti dijo...

José Antonio, excelente artículo que profundiza sobre algunos conceptos que esbocé en A Thousand Flowers Bloom.
Muchas, muchas gracias por la cita, que me honra.

20 octubre 2011 18:15
Gorki dijo...

Uno de ellos será una plataforma de lectura en streaming (lectura sin descarga) con el Círculo de Lectores

Realmente no se que quieres decir esta línea. Cualquier cosa que quiera leer en mi PC, tengo por fuerza que descargarla al ordenador para poderla “proyectar” en la pantalla. Situada la página en pantalla, nada puede evitar que la guarde en mi disco duro, si ese se mi deseo.

Hay una combinación estandard de teclas, (ALT+ImPPan), que lo permite, pero además es de una extrema sencillez, hacer un programa, (Por ejemplo en Visual Basic), que automáticamente descargue una página, la copie y guarde automáticamente en un fichero.

Por tanto la “lectura en streaming”, depende en primer lugar de la voluntad del lector, y en tal caso, tanto da en “streaming” como con descarga en el PC, con compromiso moral de borrar el fichero al finalizar la lectura.

En mi opinión, la única forma de combatir el P2P, es una tarifa plana y barata, para leer los libros que quieras y preocuparse el propietario de la librería, en tener siempre en catálogo las últimas novedades que pueden interesar al público. Al tener culquier tomo en Internet, te desicentiva de tenerlo en tu PC, porque para qué, si puedes acceder a él en cualquier momento y el que la librería esté al tanto de las novedades, te incentiva a tener una suscripción, pues si bien puedes obtener un libro por sistemas alternativos, las últimas novedades tardan un tiempo en llegar a los circuitos alternativos, por lo que, si la tarifa plana es barata y el catálogo interesante, (técnica del Círculo de Lectores), te compensa estar suscrito y nay que tener en cuenta, que cada uno que se suscribe al servicio, es por un lado un ingreso más para el servicio y por otro, un usuario menos de las redes P2P, que con ello se empobrecen exponencialmente, pues cuando actúas en ellas lo haces como receptor y emisor, y como ocurre en todas las redes de este tipo, estas tienen una valoración económica proporcional al cuadrado de sus nodos, (Ley de Metlcafe)

21 octubre 2011 14:35
EBC dijo...

Amigo Gorki, convence al propietario de la gasolinera donde repostas que te de gasolina infinita para tu coche a cambio de una tarifa plana, o al carnicero que te aplique una tarifa plana en función de los kilos que pesas y lo tragón que seas. Cuando ellos lo hagan, reclámaselo al sector editorial y quizás empiecen a pensárselo.

23 octubre 2011 19:50
m. a. cortés dijo...

Muy bueno el artículo. Por cierto, si al exceso de oferta y disponibilidad de títulos, gracias a internet en cada casa hay acceso a una biblioteca de Alejandría virtual, le unimos la progresiva caída de precios de los libros electrónicos hacia el gratis, no me parece descabellado pensar que en unos años serán las editoriales las que paguen porque la gente lea sus libros.

23 octubre 2011 21:06
Gorki dijo...

#EBC dijo, Cuando ellos lo hagan, reclámaselo al sector editorial y quizás empiecen a pensárselo

Allá los editores, no es mi negocio la venta on-line de contenidos. Yo indico lo que hay que hacer para ganar lo más posible de dinero en el mundo editorial a partir de ya.

Si ellos no lo hacen, pasara como con el e-Book, que llegará Amazon y barrera. Puedo asegurarte que pronto, alguien pondrá una tarifa plana para dar acceso a una biblioteca, puede que no radique en España, quizá oficialmente esté en China, o en un paraíso fiscal como la Isla de Santo Tomé, y ten en cuenta que en Internet las distancias y las fronteras no existen, la librería de Google no se donde radica legalmente ni a que distancia está de los Pirineos, pero sus libros me llegan sin problema.

Sin embargo los editores españoles pueden seguir con Liberanda, allá ellos, cada cual elige la forma de arruinarse que más le atrae.

Esa elección es su problema, el mio es proporcionarme lectura de la forma más barata y te puedo asegurar que ese problema ya le tengo resuelto, solo que de momento el sistema es incómodo, por lo que pagaría un poco por mayor comodidad.

24 octubre 2011 14:42
Armando sanchez gutierrez dijo...

Como puedo ser parte del circulo?
saludos

07 noviembre 2011 13:10

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