Los libros de Hitler

24 enero 2009 18:18


Bajo el titulo Los libros de Hitler reseñamos en Libros y Bitios la obra de Timothy W. Ryback, Hitler’s Private Library. The books that shaped his life.

Se trata de un interesante estudio sobre la configuración histórica de la biblioteca de Hitler, que plantea también la cuestión metodológica de cómo se pueden hacer deducciones, a partir de un conjunto de libros, sobre su poseedor. La historia de la dispersión de estos libros tras la derrota alemana es también la del reparto de un curioso legado entre distintas instituciones bibliotecarias…

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5 comentarios

Belnu dijo...

Pues sí, es inevitable preguntarse qué leía Hitler, aunque esa no fuese la razón de su violencia y delirio. A mí me interesó mucho un estudio del que leí en un suplemento de The Guardian o The Spectator una vez sobre la evolución de la lectura de los presos del Ira (y los otros),´según los libros prestados en las bibliotecas de las cárceles, desde el marxismo al ecologismo, y los del otro lado sólo leían novela erótica y revistas. No creo que nadie se haya molestado en hacer lo mismo con los etarras, pero no estaría de más indagar… Pero éste no es un país reflexivo.

26 enero 2009 10:01
Gorki dijo...

Decía con frecuencia mi abuelo de determinadas personas con formación pero de pocas luces, que eran “imbéciles adulterados por el estudio”, quizá debería haber dicho que eran “imbéciles adulterados por la lectura”

26 enero 2009 16:35
Jaime dijo...

Bueno, puede ser que estudiando las lecturas de una persona se tenga un retrato de esa persona. Pero no mucho más que si estudiamos su vestuario para sacar un boceto de su retrato psicológico. Serán retratos parciales, aproximativos. Y siempre nos quedará la duda de si esa persona leía lo que leía porque era así, o era así porque leía lo que leía.De todas formas, la lectura, quizás porque somos un país con pocos lectores vocacionales y algunos más ocasionales, tiene mala fama entre el pueblo. De la locura de Alonso Quijano por leer más de la cuenta a la recomendación casera de las abuelas: “No leas tanto, hijo, que te vas a quedar ciego”. Es como una leyenda urbana: leer al fin y al cabo no es bueno del todo, porque te puedes quedar lelo. De donde se siguen otros prejuicios sobre la lectura que suelen tener las comunidades con pocos lectores: el que lea “El guardián entre el centeno” se convertirá en psicópata, que decía un compañero de clase el año que mataron a John Lennon. Y esa idea de que leer tal libro o ver tal película o jugar rol te pueda convertir en un delincuente también está más extendida de lo que se suele advertir, me parece.Recuerdo el caso dramático de un alumno que estaba fascinado por un profesor de filosofía. El profesor era brillante, pero también pesimista. El alumno estaba subyugado por su palabra, sus enseñanzas, le admiraba mucho. A los pocos meses, el alumno amaneció muerto en su estudio. Se había quitado la vida. Y hubo una pequeña campaña dentro del instituto para denunciar al profesor… como supuesto homicida del alumno… porque le habría deprimido hasta el convencimiento final. Me imagino que esto crea un pequeño dilema moral, que cada persona resolverá a su manera.

29 enero 2009 16:37
KORALLEN dijo...

Y EN CONCLUSION QUE LIBROS LEIA ?..ME PARECE UN TEXTO QUE ENTIENDE LO QUE QUEREMOS SABER , PERO NO DIO LA RESPUESTO DE LO QUE QUEREMOS AUN SABER.

30 abril 2011 00:58
Isabel dijo...

Seguramente leyó mucho a Marx y poca ficción.Seria muy interesante saber qué libros leyó teniendo en cuenta que las librerias no siempre reflejan lecturas. Conozco casas llenas de libros no leidos. Pero queda bien pasar por lector…

02 mayo 2011 08:52

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