El hiperlibro de Attali

30 septiembre 2009 9:09

La editorial francesa Robert Laffont ha sacado, en colaboración con la telefónica Orange, el hiperlibro de Jacques Attali Le sens des choses: una obra que se complementa con la web http://www.orange-innovation.tv/hyperlivre/fr y que en sus páginas contiene unos códigos llamados flashcode y que, capturados por un teléfono móvil, sirven para acceder a materiales por línea. Esto no es una novedad en sí misma: hace tiempo que los códigos QR, sirven de interfaz entre el mundo físico y el virtual.
De todas formas, como señala Beat Internacional,

en estos momentos, sólo el 26% del parque de dispositivos móviles francés puede leer flashcodes (iPhone y Android no), además que propone una experiencia de lectura concebida especialmente para los abonados a una tarifa plana de conectividad móvil, si no quieren acabar pagando más de los 21 € que vale el libro. 

La etiqueta de el primer hiperlibro aplicada a esta obra parece exagerada: hay muchos precedentes de obras con la etiqueta hyperbook, por ejemplo. Más interesante es el concepto que maneja el sitio de “lectura aumentada” (acuñada por imitación de la “realidad aumentada“).

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15 comentarios

Gorki dijo...

Pues no llego a ver la ventaja de tener la mitad en un libro y la otra mitad en Internet. ¿No sería más practico tener todo en Internet y si quieres leer cómodo el texto hacerlo en un e-book?Claro que si todo estaba en Internet, ¿como cobraban los 21€?El problema sigue en pié

30 septiembre 2009 11:08
Novedades literarias dijo...

Lo que a mí me choca es que ya no alcance con saber leer para acceder a la lectura de este nuevo tipo de libros. La brecha digital en su máxima expresión.

01 octubre 2009 01:58
Gorki dijo...

#2 Novedades literariasHombre, creo que exageras. Solo se necesita saber utilizar como usuario no cualificado el ordenador y el teléfono,Es como si dijeras que el uso del teléfono ha dividido la sociedad entre los que dominan el idioma y los que solo saben hablar.Existe brecha digital, pero esta bastante más allá.

01 octubre 2009 11:17
Julieta Lionetti dijo...

Como apunta José Antonio y señala Beat International, hay un 74 %, no ya de franceses, sino de teléfonos móviles de franceses que no pueden acceder a algunas de las gracias de este libro. No es la brecha digital, es la pasta, bah. A mí el experimento me ha parecido muy franco-francés, con mucha aureola de grandeur, que dirían, y poca sustancia.Me ha hecho acordar un poco al gran proyecto de marketing que prepara la Disney con sus libros ilustrados y sobre el que espero encontrar algo en el blog en estos días. En síntesis, está todo bien, aprendemos, etc. pero a mí la libido me la deja en punto muerto.

01 octubre 2009 15:16
Gorki dijo...

#4 Julieta Lionetti Estoy contigo que la cosa no me parezca un invento para tirar cohetes, pero en cambio considero bueno que se experimente con nuevas formas de expresión. En efecto, muchos no podrán verlo por no tener un teléfono de última generación, pero también hay muchos franceses, que no pueden comprar libros ilustrados en ediciones de lujo y nadie habla en ese caso de la inconveniencia de encarecer la edición con las ilustraciones. ¿Acaso la brecha digital es peor que la económica?

01 octubre 2009 17:48
Julieta Lionetti dijo...

#5 Gorki.Estamos de acuerdo Gorki. La brecha digital es una cuestión de abismos económicos. Te escribo desde lo que ahora se da en llamar un país emergente (que en realidad es un país en estado de emergencia social donde triunfó el neoliberalismo más rancio de los 90) y donde todo ayuda a que me convenza de que la brecha digital es un problema de acceso… económico. El hiperlibro de Jacques Attali me parece pomposo desde su mismo nombre, pero le doy la bienvenida porque también de estas cosas aprendemos: a usar las tecnologías y a cómo no usarlas.Para mí, el video que JAM incluyó lo dice todo, está muy bien hecho, va al grano: chica cool muy decidida compra el libro, sale muy hispster sexy de la librería y se va a una cafetería de diseño, allí se apresta a sumergirse en la maravillosa experiencia a la vista de todos… y además, puede comunicarse ¡con Jacques Attali!Como tú dices, en Internet no podían cobrar 21€. Lo cual tampoco es un problema: estoy a favor de que quien tenga la pasta se la gaste para que salgamos de la crisis lo antes posible.Tampoco voy a por Taschen. Algunos de los libros que publican son estupendos y, si puedo y me interesan, los compro.Lo del ex ministro Jacques me parece una operación de autobombo. Me interesa más el uso de los QR que hacen en Japón.Un comentario al margen, debido a la memoria visual (que también es virtual): el aspecto de un QR es casi idéntico a unas pinturas que ordenó hacer Chirac en el metro de París cuando era alcalde de la ciudad: le habían dicho que esas formas desanimaban a los grafiteros, una de sus bestias negras en la ciudad.Resultado, en lugar de leer graffiti en las estaciones de metro, los viajeros nos encontrábamos con ese diseño carcelario en los que antes habían sido pacíficos espacios en blanco. Que no se me malintreprete, no es algo contra los QR, es sólo una travesura de mi pensamiento lateral.

01 octubre 2009 18:32
Gorki dijo...

Bien, me gusta, quizá porque sea raro, una discrepancia de opiniones que no acaba en navajazos idiomáticos.Para mi lo más injusto es la brecha económica, que además oculta también una brecha cultural, que hace que cuando los pobres adquieren un mínimo de riqueza, se transformen en caza a cobrar por la sociedad de consumo.Respecto de la brecha digital, aparte de existir indudablemente una componente económica que creo que es superable, (un ordenador con procesador 486, que hoy se tira a la basura en España, es suficiente para conectarte a Internet y vecinos pueden compartir ADSL), hay un analfabetismo digital que se extiende por una parte amplia de la población, independientemente de su capacidad económica.He sido cibervoluntario, una organización que pretende reducir ese analfabetismo, mis "clientes" han eran fundamentalmente jubilados, amas de casa y emigrantes. Solo los últimos eran casi siempre pobres, los demás eran simplemente analfabetos digitales que en vida y en su trabajo no habían tenido la obligacion de utilizar un PC y sentían cierto bloqueo y temor reverencial ante ese electrodomestico.En solo 15 horas lectivas les dejábamos capaces de manejar y abrir un´buzón e-mail, consultar con Google, escribir un currículum en Infojobs y buscar trabajo, hablar mediante chat y videoconferencias directamente y con Skype, buscar la prensa digital, Youtube, oir radios y podcast. Solo eso era suficiente para cruzar la brecha y que luego quien estuviera interesado continuara aprendiendo por su cuenta.Dar esas clases me han procurado los momentos más emotivos de mi vida, pues es en cierto grado es como dar la vista a un ciego o el oido a un sordomudo.´Pena que los gobiernos (o al menos el mio y bajo todos los partidos), montan programas muy ambiciosos y posiblemente bien intencionadoos pero de un aspecto culturalista y doctoral que aleja precisamente a los más necesitados de estos cursos.

02 octubre 2009 11:36
Julieta Lionetti dijo...

#7 Gorki.¡Qué tarea tan magnífica la del cibervoluntariado! Sería una excelente idea para proponer también aquí, pero mi gobierno, en eso, se parece al tuyo. Felicidades y ojalá puedas volver a hacerlo, entre otras cosas porque te proporcionaba tanta satisfacción.

02 octubre 2009 15:02
Gorki dijo...

Desgraciadamente, como tantas otras ONG, que dependen de muy pocas personas mal pagadas, se fue al garete cuando cambiaron a la directora que hasta entonces, habia impulsado al grupo. Yo solo actué como profesor, sin tener parte en la organizacion y desde hace años que ya no me solicitan que colabore.La direccion es http://www.cibervoluntarios.org/ ,parece que siguen funcionando, pero no sabria decirte ahora a que se dedican ahora. Yo hace un par de años dí 6 o 7 cursillos de mas o menos 8personas, pero despues llego la debacle. Tengo en mi haber, ej haber tenido todo tipo de alumnos, como dos exministros de Franco, una monja que cuidaba ancianos en un asilo, una emigrante marroquí que por primera vez en muchos años pudo volver a leer un periódico local de su tierra, pasando por pintores de brocha gorda peruanos que querian aprender a hacer presupuestos en el ordenador, una pareja de jubilados que habia decidido que no se podían aburrir en casa o una médico recien graduada que iba a hacer el doctorado y había hecho todo la carrera sin saber lo que eera un ordenador.De todo hubo y cada caso era una historia humana que daba para escribir una novela. c

02 octubre 2009 15:57
Julieta Lionetti dijo...

#Gorki.Escríbela.

02 octubre 2009 16:36
Gorki dijo...

Estoy muy ocupado viviendo lo que me queda.Tengo 65 años y lo único que no tengo, es tiempo que perder, la muerte me acecha en cualquier esquina. Lo siento, cuando lo hubiera hecho con gusto trabajaba, ahora ya no me interesa perder el ttiempo en eso.Te dejo otros ejemplos, por si la quieres escribir tu. Una ama de casa de unos 30 años, mujer de obrero, poetisa en secreto que quería publicar su libro de poemas. Una cuarentona soltera que trabajaba en la recepción de un hotelucho y estaba convencida de que iba a perder el trabajo, porque iban a poner un ordenador para registrar a los clientes y se veía incapaz de usarlo.Yo siempre para demostrar que el ordenador era para gente normal como ellos, les hacia buscar en Google el pueblo de donde procedía su familia. Hoy en España, no hay pueblo, por pequeño que sea, que no tenga varias referencias, pero no estaba tan seguro que apareciese una aldeita peruana al pié de los Andes y menos aun lo creía mi alumna peruana. Casi se desmaya de la emoción cuando no solo salió en la pantalla su pueblo, sino que ademas en una foto aparecía en primer plano la casa de su abuela. Una viuda de 60 años que descubrió el chat y se dedicaba a ligar con todo el que entraba en un foto. Un jubilado que aprendio a buscar cosas sobre el Real Madrid y dejo de interesarle cualquier otra cosa.Claro también algún que otro fracaso, también hubo.En fin…. historias humanas todas iguales y todas diferentes.

03 octubre 2009 18:18
Julieta Lionetti dijo...

Lindas historias todas.Gracias por compartirlas. Y ahora, ¿qué tal si volvemos al híbrido de Jacques Attali? No es el primero, pero es el único que quiere hacer pasar su extravagancia por naturalidad.

03 octubre 2009 20:00
Gorki dijo...

Hoy no hay artista si no hay estravagancia, Fray Agelico enesta époco no venderia ni un christmas.¿Hay algo más ridículo que lo que hace Christo? http://www.aguam.com/img/gallery/_1207670557639.jpg

03 octubre 2009 20:24
Literato morboso dijo...

¿Y qué diferencia hay entre poner un flashcode o una dirección web? ¿Ninguna?

09 octubre 2009 15:22
Julieta Lionetti dijo...

Excelente pregunta, Literato. ¿Quién nos la puede contestar?

09 octubre 2009 18:59

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