El costado real de lo digital

24 febrero 2009 9:09


Hace días nos preocupábamos por las implicaciones energéticas de las operaciones digitales.

Hoy haremos bien en recordar que los aparatos que nos permiten acceder o navegar han sido con frecuencia montados en talleres asiáticos con condiciones de trabajo penosas, a través de subcontratas. Vía Baquía llegamos a un estudio de la ONG National Labor Committee: High Tech Misery in China, donde se denuncian las condiciones de una fábrica china que produce equipos para compañías como IBM, Microsoft, Dell, Lenovo y HP:

Los obreros se sientan en bancos de madera para completar sus jornadas de 12 horas diarias, No les está permitido hablar ni levantar la cabeza ni las manos de su tarea. La cadena de montaje está medida al milímetro: cada obrero dispone de 1,1 segundos para ensamblar cada tecla en su lugar del teclado.

El trabajo tiene lugar bajo la vigilancia de guardias y de los propios empleados, a los que se anima a denunciar a los compañeros que se salten las reglas. Los que lo hacen reciben una multa, que varía desde dos horas de sueldo hasta el despido para las infracciones más graves. Además, cuatro días a la semana se les encierra en la propia fábrica, obligándoles a dormir en dormitorios atestados.

A cambio de esta tarea, los obreros reciben unos cinco dólares diarios. Las horas extras son obligatorias, y disponen de media de dos días de permiso al mes.

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11 comentarios

Alberto dijo...

Es necesario denunciar estas acciones, sin embargo no las veo relacionadas con el titular. ¿En qué condiciones trabajan los operarios de las imprentas chinas donde se envían a imprimir tantos libros de papel debido a sus ridículos costes comparativos?

24 febrero 2009 16:39
Gorki dijo...

Suerte tiene de vivir es un estado socialista, pues si llega a ser capitalista, además les castran. ¿No osparece que exageran un poco?

24 febrero 2009 19:39
jincho dijo...

Estoy de acuerdo con lo que dice Alberto. No sólo es el coste de lo digital; es que, en buena medida gran parte de las “comodidades” que disfrutamos en el primer mundo, están fabricadas en las condiciones que describes, desde ordenadores, libros y ropas, a la gran mayoría de productos manufacturados. Es un tema de esos que, usando un eufemismo, son “politicamente incorrectos”, y podemos preguntarnos si, para nuestro estilo de vida ( occidental ), es conveniente que en esos paises se llegue a unas verdaderas democracias y a condiciones laborales occidentales. Repito que es un tema muy incómodo, nuestra sociedad, en general, prefiere mirar para otra parte. ( de hecho, no creo que este hilo supere los 10 comentarios)….Saludos.

24 febrero 2009 20:17
Silvia Senz dijo...

Pues fijaos que yo me alegro de que estos temas se traten, aunque sea de vez en cuando. Yo no creo que la sociedad prefiera mirar hacia otro lado: creo que hay muchos interesados en desviarles la mirada y anularles la imaginación y la voluntad.Uno mira para otro lado cuando se ve impotente, cuando no se ve capaz de reaccionar ante lo que ve. Pero mostrarlo ya es un primer paso, y proponer alternativas o acciones, el siguiente.Todo es empezar a fijarnos en algo que no muestra otra cosa que nuestra condición de especie interdependiente y la imposibilidad de sostener una idea fragmentada del mundo y del ser humano. No es viable.Aprovecho, si me lo permite Jamillán, para recomendar la visión que, del modelo económico capitalista que desarrollan las multinacionales citadas en la nota, suele dar el paleontólogo Eudald Carbonell (una de las “estrellas” del yacimiento de Atapuerca) en su blog:http://blocs.tinet.cat/blog/el-bloc-deudald-carbonell

25 febrero 2009 11:45
Silvia Senz dijo...

Y añado: si se abre la veda para hablar del abuso laboral y la sobreexplotación a la que dan lugar prácticas empresariales poco o nada éticas, se puede empezar por casa, donde hay mucho, pero mucho que barrer. Cuando se empieza por la basura de casa, que muchos conocemos, uno se arriesga a quedar fatal, se la juega de verdad, pero al menos los lectores no se sienten impotentes ni miran para otro lado, porque sobre lo cercano sí tienen muchas más posibilidades de actuar.

25 febrero 2009 11:55
Anonymous dijo...

Tiene razón Jincho. Hoy en día, en occidente (o al menos aquí, en España) es sencillamente imposible no consumir ningún producto que haya sido fabricado en régimen de explotación. Y lo digo porque yo, a pesar de que sé que es imposible, cada vez me pienso más qué compro, por qué y a quién. No me gusta mirar para otro lado y me alegra que se denuncien estas cosas. Lo que podemos hacer —a parte de presionar a los gobiernos para que les quede bien claro que no queremos este tipo de comodidades— es tratar de comprar MENOS. Eso sí es posible, pues no es necesario cambiar de móvil cada año, como no lo es cambiar de televisor siempre que saquen uno más grande o comprarse ropa y calzado porque lo que tenemos se ha pasado de moda. No es que así se vaya a arreglar el mundo, pero por lo menos no estaremos llenándoles los bolsillos a los explotadores… y de paso yendo con el agua al cuello nosotros mismos por estar a la última.Hay que aprender a vivir con menos; hasta hace poco era un opción, pero cada vez está más claro que es una necesidad.N.

25 febrero 2009 12:33
Ube dijo...

¿Con “costado” quiere decir coste?Es un escándalo pero no debemos culpar al malvado hombre occidental siempre. Hay gente sin escrúpulos en todas partes.

25 febrero 2009 14:14
Jaime dijo...

Todos/as sabemos lo que sucede, pero preferimos no mirar como dice jincho.Como solución práctica, propongo el decrecimiento, entendido como ir tirando con lo (poco o mucho) que tenemos:a) no renovar el móvil cada año o tres años,b) no comprar una consola que vamo a utilizar 3 horas a la semana, sino usar las de los amigos/asc) no coleccionar portátiles y pc’s de mesa, e-books, palm’s, discos duros, etc… por afán de lucimiento social o acumulación personal, hay que tener en cuenta de que buena parte de los contenidos que podríamos queres están en la red y no es necesario archivarlos para encontrarlos en un tiempo rápido.Son tres medidas propedeúticas que se me ocurren

25 febrero 2009 16:21
Marta dijo...

Yo creo que con “costado” quiere decir las dos cosas, Ube: “coste” (humano) y “costado” (cara oculta o faceta desagradable).

25 febrero 2009 18:05
gorki dijo...

Que los chinos trabajan mucho, es evidente, solo hay que que ver lo que trabajan los que tienen una tiendecita de alimentos aquí en Madrid. Sin embargo no me creo que trabajen en tan malas condiciones como indica esa ONG, ni que el bajo precio de sus productos sean debidos a ahorros en mano de obra obrera, pues solo serían baratos productos con mucha mano de obra como los bordados a mano y cosas así y los teléfonos móviles se harían en el Camerún que aun tienen más baja mano de obra y menos seguridad social. Las bombillas chinas de bajo consumo del ministro Sebastián son baratas, pero no es por que tenga la mano de obra barata, pues las producen máquinas automáticas por miles y en ellas al mano de obra es n componente mínima. Lo son porque no hay que cargar tantos costes como aquí se llevan, empleados que no fabrican directamete, (jefes, administrativos y vendedores), impuestos de todo tipo, no solo S. Social, gastos de publicidad, y gastos bancarios. Claro esta, que luego el Estado da peores servicios, casi no hay clase media, la publicidad no da todo gratis, (hasta el periódico) y no existen sucursales y cajeros automáticos a ca 50 mts de calle.

26 febrero 2009 18:10
Anonymous dijo...

Gorki, ¿por qué te cuesta creer que las condiciones de los trabajadores son tan duras como se dice en el artículo? Yo sospecho que se quedan cortos. Te recomiendo que veas el documental China blue, que trata sobre la confección de ropa. Imagino que no habrá mucha diferencia entre un taller de ropa y uno de aparatos electrónicos.Una que pasaba.

27 febrero 2009 20:20

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