Nueve biblias y un iPhone

03 noviembre 2008 9:09


Recuerdo como si fuera hoy cuando en 1989 me compré en Estados Unidos mi primera Biblia electrónica: era un CD-ROM titulado The Bible Library, publicado por Ellis Enterprises de Oklahoma en 1988, y distribuida por Sony Electronic Publishing Company. Tenía nueve versiones de la Biblia, junto con muchísimas obras de referencia.

Lo he recordado al bajarme de la Red el Bible Reader, un software desarrollado por Olive Tree para el iPhone, y que por cierto es gratuito.

En él he encontrado siete biblias en inglés, más la versión española que tiene en su origen la “Biblia del Oso” (la Reina-Valera), una versión francesa, y la traducción alemana de Lutero. Bueno: en el ordenador se pueden hacer más cosas que en un iPhone (este programa no permite ni copiar un fragmento de texto, ni comparar versiones, aunque sí hacer búsquedas), pero a cambio es fácil de llevar… y barato.

Es curioso examinar las interioridades de esta edición. Estos editores bíblicos tienen básicamente un interés proselitista (bueno: de difusión de la Palabra del Señor), y por eso facilitan textos gratuitos casi para cualquier plataforma. Sin embargo , chocan a veces con prácticas comerciales: Apple, fabricante del iPhone, sólo permite la descarga para sus aparatos (aunque sea gratuita) a través de su programa iTunes. Eso significa que si alguien quiere regalar algo a los usuarios del iPhone, tiene que lograr que lo admitan. En los foros internos del editor podemos ver cómo han ido lidiando con este tema.

Por lo demás, aquí podemos ver una captura del precioso principio de la Biblia del Oso, y luego la pantalla de elección de libro de la Biblia, que a mí me parece una suerte de Sistema Periódico de la Salvación. Porque, recordemos, los españoles somos uno de los pueblos que menos leen la Biblia.



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2 comentarios

Alicia Martorell dijo...

Hombre, como juguetito para leer un rato, está bien, para buscar una cita también, pero son versiones, como bien dices, con fines proselitistas y están capadas. Para una traducción, o para escribir, es mejor volver a los anticuados papelitos, que por lo menos son una referencia de verdad. No es que tenga nada en contra de los libros electrónicos, pero me gusta saber quién los edita y con qué criterios (y más una biblia) para hacerme mi composición de lugar y la mayor parte de las cosas que uno se baja por ahí no cumplen este criterio. Así que salvarás tu alma, pero no tu espíritu científico…

03 noviembre 2008 10:27
Artepick TM dijo...

Enhorabuena por su blog. Muy interesante.

03 noviembre 2008 19:26

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