Diez años de Galatea

07 diciembre 2008 12:12


En el décimo aniversario de esta pequeña librería anticuaria de Salamanca (España), reflexiona en voz alta su dueña, Begoña Ripoll:

En otoño de 1998, cuando era una joven librera que compraba y vendía libros por catálogo, empecé a pensar que me apetecía tener un local donde instalar mi Galatea. Entonces, como ahora, eran tiempos inciertos, los colegas de profesión decían que no
había mucho negocio, que el mercado estaba cambiando, las librerías condenadas a desaparecer y que se impondría el comercio electrónico…

Pero busqué y busqué, durante dos meses, tres, ya no me acuerdo bien, hasta descubrir un minúsculo espacio frente a una iglesita redonda donde anidaban las cigúeñas. Era demasiado oscuro y estrecho, pero hermoso y tranquilo a la vez; al atardecer los turistas muchas veces, cuando pasean, entran, miran al interior y esbozan una tímida sonrisa…

Alquilé el nº 3 de la Plaza de San Benito, lo pinté, barnicé unas viejas estanterías y supe que los libros y yo habíamos encontrado un hogar donde envecejer en paz. Un martes de invierno coloqué un cartel que decía ?abierto?, le di la vuelta y me senté expectante a esperar que la puerta se abriera por primera vez… El resto es mi pequeña historia…

Durante estos años todo tipo de gentes ha entrado en La Galatea; también mis libros la han abandonado para irse con el desconocido, con el estudioso, con el conversador, con aquel que un día encontró incluso aquello que no andaba buscando. Yo soy la única que me quedo, tecleo en el ordenador, hago paquetes, apago las luces y descubro una felicidad difícil de entender quizás, el mero gesto de girar la llave, pues mañana, como cada día, abriré otra vez la puerta de la librería.

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6 comentarios

Galderich dijo...

No he tenido el honor de visitar la Galatea (cuando pase por Salamanca será visita obligada) pero las reflexiones son pura poesía. Dice mucho de supropietaria, Begoña Ripoll. Me gustó especialmente,por identificarme un poco lo de “aquel que un día encontró incluso aquello que no andaba buscando”

07 diciembre 2008 14:59
Belnu dijo...

Hace ilusión pensar que está ahí, y desde luego, es un aliciente para ir a Salamanca

08 diciembre 2008 13:02
José Antonio Millán dijo...

La verdad es que es una pequeña librería preciosa; por suerte, la conozco directamente (y además, Begoña es amiga…).

08 diciembre 2008 13:15
Gorki dijo...

Suena viejo y tasnochado como su negocio, pero que Dios la bendiga.

08 diciembre 2008 21:32
Elena dijo...

Me gusta lo viejo y trasnochado, el olor a libro usado y a madera, esa cierta penumbra que invita a conversaciones en voz baja. Me gusta el librero entusiasta y entendido y me gusta que un libro me sorprenda.Galatea, otro aliciente para visitar Salamanca.

09 diciembre 2008 20:58
Mario dijo...

La conozco… Es maravillosa.

10 diciembre 2008 09:44

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