La lectura en España. Informe 2017. Bibliotecas

01 febrero 2017 10:10

La lectura en España. Informe 2017 refleja en su capítulo “Las bibliotecas”, de José A. Gómez-Hernández (PDF y Apéndice web), la situación del sector bibliotecario. Como se observa en el gráfico superior entre el 2010 y el 2014 ha habido un descenso generalizado en el número de bibliotecas públicas, quitando excepciones como Cataluña.

Igualmente revelador es el decrecimiento del gasto por habitante entre el 2009 y el 2014:

Etiquetas: ,

La lectura en España. Informe 2017. Alberto Manguel.

12 enero 2017 10:10

Se acaba de presentar en la Biblioteca Nacional de Madrid (ver video del acto) La lectura en España. Informe 2017, que he tenido el honor de coordinar, tras haberlo hecho en sus dos ediciones anteriores: La lectura en España. Informe 2002 (índice) y La lectura en España. Informe 2008. Leer para aprender (informe completo).

El índice y los primeros capítulos del Informe 2017 se pueden consultar en

http://www.fge.es/lalectura/2017/

Entre hoy y el Día del Libro se irá publicando en esa dirección web, de forma escalonada, la totalidad de la obra. El 23 de abril se colgará además el PDF del Informe completo.

La intención es que la publicación espaciada permita ir abriendo debates sobre su contenido.

La tradición de este Informe es que lo encabece una destacada figura de fuera de nuestras fronteras. Umberto Eco y Roger Chartier lo abrieron en las ediciones anteriores. En esta ocasión lo hace el escritor, traductor y editor argentino-canadiense, y actual director de la Biblioteca nacional de la Argentina,  Alberto Manguel: La lectura como acto fundador (PDF).

En comentarios a este post serán bienvenidas las aportaciones de los lectores sobre este texto.

Etiquetas: , ,

Textos, pixeles y bits

24 febrero 2015 12:12

Acaba de aparecer el libro electrónico Textos, pixeles y bits. Reflexiones sobre la publicación digital, que ha coordinado Isabel Galina Russell, y publicado por la UNAM.

En él tengo un capítulo sobre “La preservación de documentación personal digital”, tema curioso y que lleva tiempo interesándome.

Es una edición en ePub, que se puede descargar gratuitamente en esta dirección.

Éste es su índice:

“Las publicaciones digitales dentro del patrimonio documental”, por Isabel Galina Russell

“Diez años de la Hemeroteca Nacional Digital de México (HNDM). Breve reseña de una larga gestión de preservación y acceso, 2002-2012”, por Guadalupe Curiel Defossé y Ricardo Javier Jiménez Rivera

“Aplicaciones literarias para iPad: exploraciones en los nuevos formatos de lectura del siglo XXI”, por Ernesto Miranda Trigueros

“La preservación de documentación personal digital. Manual para optimistas y brújula para recolectores”, José Antonio Millán

“Una voz constante. El sueño de una fonoteca digital”, por Rodrigo Bazán Bonfil

“Las prácticas digitales en la teoría legal analógica. Estatus actual y construcción de rutas”, por Lourdes Padilla Cabrera

Y aquí la ficha completa:

Textos, pixeles y bits. Reflexiones sobre la publicación digital, Isabel Galina Russell (coordinadora)
Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Bibliográficas, México, 2015
ISBN: 978-607-02-6369-9

Etiquetas: , , ,

El lugar de la biblioteca pública

25 octubre 2012 10:10

Las siguientes líneas son el resumen de mi intervención en “La cultura de Madrid a debate. Jornadas de reflexión. Hacia el Plan Estratégico de Cultura del Ayuntamiento de Madrid 2012-2015 (PECAM)”, celebradas en Madrid el 24, 25 y 26 de octubre de 2012. Mi intervención se encuadra el jueves 25 dentro de la mesa: “La Biblioteca Pública: lugar de cohesión y conocimiento”.

El punto de partida no puede ser más negro. Como titulaba El País: “La cultura, ante su peor momento“. Y el dato: “En 2013, el Gobierno no pondrá dinero para que la red de bibliotecas públicas compre fondos”. Algo que parece tener que ver con la concepción de cultura como “entretenimiento” del ministerio de Hacienda.

Y sin embargo, afirma El Periódico, Las bibliotecas públicas vuelven a estar de moda. Con la crisis, entre el 2007 y el 2011 los usuarios con carnet en las bibliotecas públicas catalanas se han disparado el 38%, junto a otros datos que vale la pena citar en extenso (los subrayados son nuestros):

El número de personas que participan en actividades también creció el 38% —2.024.300 en números absolutos—; la demanda de internet y de ofimática subió el 31% (3.109.099 en el 2011), y el número de visitantes sumó 24.788.052, el 35% más que en el 2007. Sin embargo, el préstamo solo ha aumentado un 10%.

“Eso significa que vienen a por otros temas”, resume Jordi Cabré, director de Promoció i Cooperació Cultural y responsable de la red pública de bibliotecas. Los números fotografían una realidad social compleja, con más paro, menos dinero, menos recursos, más tiempo libre, más necesidad de formación y, agrega, de “encontrar puntos de referencia en un mundo empachado de información y sin embargo cada vez más desorientado”.

Esta es la situación, y no deja de ser paradójico que en el momento en que más falta hacen las bibliotecas públicas, en el momento en que muchos ciudadanos las están redescubriendo o sencillamente descubriendo, sea cuando en peor situación están. Las bibliotecas públicas están prestando servicios a quienes ya no pueden obtenerlos por sus propios medios: se han convertido en los comedores sociales del espíritu.

He entresacado cuatro áreas que creo pueden permitir acciones concretas:

Acceso a la Red

Un punto interesante, que aflora en cuaquier estudio sobre comportamiento de usuarios en bibliotecas es su utilización como puntos de acceso a Internet. Algunos usuarios los utilizarán para acceder a Wikipedia o a algunas de las bibliotecas virtuales que por suerte abundan (en el mismo Madrid, en la Residencia de Estudiantes he participado en la creación de la de las Revistas de la Edad de Plata).

Pero también hacen un uso extenso de este servicio ciudadanos que sólo quieren consultar el correo, leer la prensa, etc. En este sentido, podríamos pensar que una posible intervención del Ayuntamiento sería ampliar y mejorar la cobertura de wifi gratuito, que amplíen la cobertura que ya proporcionan diversos puntos de wifi gratuito, de iniciativa pública y privada. De esta forma se descargaría a lugares como las biliotecas de una función que puede no ser la suya.

Por cierto: el acceso wifi es hoy como alumbrado público de ayer. Igual que nos choca leer que hace siglos uno iba por las oscuras calles precedido por un criado con una luz, sorprenderá dentro de unas décadas el relato de cuando cada uno se tenía que pagar su acceso a la Red.

Defensa y cultivo del impreso

Pero en paralelo, no hay que olvidar que el universo propio de las bibliotecas es el de los libros de papel. Y cada vez hay más datos que avalan la necesidad y pertinencia de mantener su uso, en paralelo al desarrollo de las publicaciones digitales electrónicos. Parece mentira tener que repetirlo, pero es así: ni el libro digital va a sustituir al de papel, ni queremos que esto ocurra. Entre otras razones, porque dan lugar a tipos de lectura distintos, y porque no queremos caer plenamente en manos de oligopolios con prácticas dictatoriales. Las bibliotecas públicas deberían seguir siendo mayoritariamente, en países como el nuestro, lugares de cultivo de la letra impresa.

Interacción con la escuela

No sé si la interacción escuela/biblioteca pública es lo fuerte que debería ser. Me refiero a si se fomenta lo suficiente el conocimiento y el uso de la biblioteca pública desde la escuela: organizando visitas de los escolares, programando actividades que se deban realizar en ella, etc.

Reutilización de los libros de los particulares

¿Por que no aprovechar estos momentos aciagos para impulsar la circulación de libros por parte de particulares?

Una forma podría ser promocionar las prácticas de bookcrossing, que ya tienen tradición bibliotecaria. Usar las bibliotecas como hubs gratuitos y ciudadanos de redistribución de libros: no parece nada mal.

Y otra, aprovechar la donación de bibliotecas personales. Periódicamente llega a mis oídos o aparece en una Carta al Director la noticia de que un profesor retirado, o un buen lector que sencillamente se debe cambiar a una casa más pequeña, busca una institución que quiera sus libros, y se queja de las dificultades para conseguirlo. En una época de sequía institucional para nuevas adquisiciones quizás sería el momento de racionalizar el procedimiento de adopción de bibliotecas personales.

Etiquetas: , , ,

El sector del libro: retos y rutas

30 enero 2012 11:11

#editorial #librería

A los seguidores desde hace tiempo de los blogs de Manuel Gil (Antinomias libro) y Joaquín Rodríguez (Los futuros del libro), y sus intervenciones en la revista Trama y texturas, su obra conjunta El paradigma digital y sostenible del libro (Trama, 2011) no deparará muchas sorpresas. Pero no se trata aquí de sorprender, sino de sistematizar y asentar una reflexión que los autores vienen desgranando en post e intervenciones en distintos foros. Aquí han cristalizado en un discurso trabado y autocontenido, por más que se trate de una obra abierta y más llena de preguntas que de respuestas, como ya alerta la introducción. Muestra de la ambición de la obra es el hecho de que se reúnan bajo un mismo techo cuestiones referidas a una multiplicidad de actores del universo del libro: editoriales, pero también librerías, distribuidores y bibliotecas, edición científica, comercial y fanfic, libro nuevo y libro antiguo, impresión bajo demanda y ebook, como elementos todos íntimamente imbricados.

El punto de partida no es, y esto es importante señalarlo, un sector del libro (el español) sobre el que gravita la amenaza o la promesa de la digitalización, sino sencillamente un sector del libro que funciona mal, y a muchos niveles. Y precisamente sobre este sector es donde recae la necesidad o la conveniencia de una transición digital. La sobreproducción, las políticas comerciales débiles, que se manifiestan en el crecimiento de las devoluciones, la base lectora exigua, la debilidad del canal de librerías son los elementos de partida. A ello se une la falta de herramientas de análisis y aun de conocimiento del comportamiento del sector.

A lo largo de las páginas se agolpan las tareas pendientes, tanto hacia el sector tradicional como hacia el futuro (que pueden coincidir parcialmente en temas como la impresión bajo demanda, o en la gestión de los títulos vivos). Por suerte, el penúltimo apartado del libro, “La transición digital”, es una auténtica hoja de ruta que va detallando, actor por actor, los pasos que habría que dar desde la digitalización retrospectiva hasta la utilización de las redes sociales.

La cuestión de la sostenibilidad del sector del libro es quizás la última de las preocupaciones de sus empresas, y aun de sus consumidores. Mientras que en otras áreas empiezan a cundir prácticas y preocupaciones ecológicas (compra de productos de proximidad, alimentos biológicos…), para el libro sólo está comenzando la conciencia de las consecuencias medioambientales de la cadena de producción y comercialización. Razón de más para la oportunidad de su inclusión en este volumen, que intenta ser abarcador.

Es una pena que la mayoría de los libros no tengan ya índice de nombres y palabras: el de este volumen habría servido para localizar autores citados (Scolari), compañías traídas a colación (MacMillan, Telefónica), instituciones (CEGAL), productos (tablet),  o conceptos (devolución)… O si se hubiera incluido en Google Libros (o algún medio similar) se habría podido rastrear en sus páginas cualquiera de estos elementos. Nada de eso tenemos y, como ya hemos señalado en otras ocaiones, es malo que el libro de papel renuncie a sus sistemas clásicos de localizacion de información, en plena época de textos digitales abiertos a la búsqueda.

Estamos, en suma, ante una obra ambiciosa, que intenta crear un relato coherente no sólo de una situacion actual compleja, sino de un futuro que está en marcha, cuya forma avanzan indicios importantes dentro y fuera de nuestras fonteras. Ante una obra que no oculta los problemas, y que aporta honradamente los  caminos que los autores juzgan pertinentes para salir de una situación que se juzga muy peligrosa. Podemos preguntarnos si servirá de algo. Si las autoridades correspondientes de Industria, o de donde toque velar por el sector del libro están dispuestos a leerla; si los propios editores, distribuidores o libreros tienen el sosiego necesario para dedicarle unas cuantas horas de reflexión. Si la respuesta es globalmente “no”, podemos preocuparnos seriamente.

Etiquetas: , , , , ,

Del ciberarribismo de nuestras instituciones

25 noviembre 2011 16:16

#biblioteca #buscador #iPhone
Leo en la web del Ministerio de Cultura que

La Subdirección General de Coordinación Bibliotecaria presenta el servicio gratuito de realidad aumentada georeferenciada [sic, por la única r] y en tiempo real para móviles Smartphones [sic, por la mayúscula y la falta de cursiva] ANDROID, IPHONE o SYMBIAN con una capa de información digital sobre bibliotecas españolas.

Se trata de una aplicación creada con Layar que hace que el propietario de un teléfono avanzado (iPhone o similar) vea superpuesta sobre la imagen de la zona donde se encuentra qué bibliotecas hay próximas, y obtenga información sobre cómo llegar a ellas.

La verdad: las bibliotecas no son algo que, como las farmacias de guardia, uno tenga que localizar sobre la marcha y sin pérdida de tiempo. Caso de que fuera necesaria la consulta urgente de un libro, esta aplicación no dice qué fondos tienen disponibles las bibliotecas, ni uno puede entrar en una y sin más pedir un libro: hace falta sacarse un carnet de usuario o similar.

Los beneficios de este servicio de realidad aumentada (cuyo coste estaría bien saber) son mínimos, y a cambio falta una información equivalente, puesta al alcance de todos mediante un buen mapa web, en el sitio del Ministerio, que no ofrece más que un mapa global esquemático y listados. El trabajo de referencia que ha hecho falta para crear la aplicación en Layar está, además, enterrado en una aplicación privada y propietaria, que nadie puede recuperar para crear un servicio más útil para los usuarios. (He aquí, al margen del Ministerio de Cultura, mapas de situación de las bibliotecas de Barcelona y Madrid)

Creo que esta aplicación es una muestra más del ciberarribismo de muchas de nuestras instituciones: apuntarse un tanto tecnológico, con independencia de si sirve para algo o no, y con descuido de acciones más provechosas. Si suena bien, si es algo de móviles (que se supone que es lo único que usan los jóvenes), si es tan moderno como la realidad aumentada, si es algo sobre bibliotecas, ¡adelante, cueste lo que cueste, sirva para lo que sirva!

Etiquetas: , ,

Book Vending Machines

11 octubre 2011 9:09

Me parecerán realmente interesantes cuando fabriquen el libro en sus tripas.

Encontrado en LIBER: Vending Books. Y también prestan

Etiquetas: ,

Editores Digitales Independientes: quiénes son y qué hacen

10 octubre 2011 9:09


Nos vimos las caras en el Liber Digital. En el Grupo de  Editores Digitales Independientes están, por una parte, los comparecientes el 6 de octubre en la mesa: Ganso y PulpoMusa a las 9La Tortuga CasiopeaEditorial Intangible (de izquierda a derecha en la foto, ignorando al de en medio, que soy yo). También están entre ellos Sinerrata EditoresMinobitiaEdiciones con carrito, Rayo verde, y alguno que se me olvida… No son (todavía) una asociación, ni un lobby, ni están en él todos los que son editores, y digitales, e independientes, pero es una buena muestra representativa del quehacer digital joven en España.

A continuación, voy a intentar resumir algo de lo que se habló: como las mesas redondas no se graban, y lo único que hay es un meritorio tuiteo (gracias @Raquel_Kriz y a los que publicaron con el hashtag #grupoedi), trato de que no se queden del todo en el aire cosas interesantes. Por supuesto, quienes estuvisteis ahí, en la mesa o entre el público, sentíos libres de corregir o aumentar lo que digo…

Estos autodenominados Editores Digitales Independientes:

son muy jóvenes

tienen proyectos en fase de inicio

están por todas partes: Barcelona, Madrid, Valencia…

la mayoría editan sólo digitalmente (Minobitia lo hace también en papel, por ejemplo)

muchos están en la edición digital porque la ven como la única salida para publicar

se mueven entre la apertura más completa de la obra (gratuita y sin DRM en el caso de Ganso y Pulpo) y el uso de canales cerrados y de pago (apps para iOS, en el caso de La Tortuga Casiopea)…

…pero tienen por lo general una política anti DRM

abarcan un abanico amplio de géneros: de infantil a narrativa y ensayo, pasando por clásicos

algunos (Editorial Intangible) apuestan por géneros poco extensos, no aptos para una obra impresa

editan para un abanico de formatos y plataformas: web, iPhone/iPad, e-readers, …

muchos de sus proyectos quieren llegar al público más allá de las fronteras del estado español

no se fían de las distribuidoras digitales generales, por lo que…

…venden por lo general desde sus propias webs

algunos buscan complicidades en librerías y bibliotecas

tratan de llegar al público a través de las redes sociales…

…pero se quejan de que esto no les genera ni muchas ventas ni comunicación con sus lectores

tienen dificultad para dar visibilidad a las obras que editan

fijan el precio de venta procurando que sea bajo, aunque teniendo en cuenta con los deseos de retribución de sus autores (Musa a las 9)

el porcentaje para sus autores oscila entre el 10 y el 40%

su formación pocas veces es específicamente editorial

tienen estructuras empresariales mínimas o inexistentes

la edición no es para ellos su fuente de ingresos primaria

y, sobre todo:

tienen muchas ganas de editar, de probar procedimientos y caminos nuevos

Foto de Arantxa Mellado

Etiquetas: , , , , , ,

Avance de e-book, biblioteca y lectura

29 junio 2011 9:09

Aquí está la presentacion que hicimos ayer en la Jornada de la Casa Encendida sobre “La influencia de los nuevos dispositivos electrónicos en el fomento de la lectura”.

Etiquetas: ,

E-book, biblioteca y fomento de la lectura

14 junio 2011 9:09

La Red de Bibliotecas de la Obra Social de Caja Madrid organiza la Jornada de Comunicación del Proyecto de Investigación “La influencia de los nuevos dispositivos electrónicos en el fomento de la lectura” el 28 de junio, de 9.00 a 15.00 en La Casa Encendida, Ronda de Valencia, 2 28012 Madrid, T 902 13 13 60, con el siguiente programa:

Presentación a cargo de Maribel Riaza Chaparro, directora de la Red de Bibliotecas Obra Social Caja Madrid

Lorenzo Silva, escritor: “Digitalizarse: las razones del autor”

Pura Fernández, investigadora científica, CCHS-CSIC (Madrid), y José Antonio Millán, investigador, Fundación Francisco Giner de los Ríos (Madrid): “Experiencia con préstamo de e-books en bibliotecas de Obra Social Caja Madrid. Avance de resultados”

Cristina López Pérez, directora del Departamento de Servicios de la Biblioteca de Apoyo al Aprendizaje y la Docencia de la Biblioteca de la Universitat Oberta de Catalunya: “La experiencia del servicio de préstamo de e-readers y libros electrónicos en la Biblioteca de la Universitat Oberta de Catalunya (U.O.C.)”

Javier Valbuena Rodríguez, director del Centro de Desarrollo Sociocultural de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez: “Territorio e-book: lectores en tránsito”

Para confirmación de asistencia. Entrada libre hasta completar aforo.

Etiquetas: , , , ,