Memorias de un autoeditor en Lulu, II

20 octubre 2006 10:10


(Viene de atrás). Bueno, bueno: vayamos por la cubierta… Empiezo por la opción que me ofrecen para diseñarla desde su web. Hago unas cuantas pruebas, y todo sale horrible. Bueno: no me importa: usaré la opción que me dan de subir de una sola pieza un PDF con toda la cubierta (cubierta propiamente dicha, lomo y contracubierta).

Maqueto, entonces, penosamente en Word y en Photoshop (hay que recordar que, en principio, yo soy un escritor: ¡bastante me ha costado escribir el libro!), y cuando llego a una solución que me satisface (ver imagen), y antes de rotular el lomo, empiezo a hacer pruebas de generación de PDF con Adobe. Pero cuando las subo a Lulu, no me las aceptan. De hecho, los mensajes de error son rarísimos, como el que me dice: “Your Pdf should be uploaded at 932.456 x 681 points”. ¡Tres decimales para los puntos!: nadie usa programas que den esa precisión. Por cierto: siguen los mensajes en inglés acá y allá, en medio de la interfaz en español.

Me dedico a indagar y a pedir consejos a los amigos y parientes, y me remiten a unas FAQ sobre PDFs para Lulu que me ponen la carne de gallina: sobre todo las advertencias de que “nunca encargue su libro en cantidad sin ver una copia impresa”, porque en el PDF, “lo que ves no es siempre lo que tienes”. De paso me entero de por qué tenía horribles problemas con la orientación de la página.

Me encantaría subir, entonces la cubierta como un JPG, por ejemplo, donde al menos lo que veo es lo que tengo, pero en esta opción de cubierta completa Lulu sólo admite PDFs. Grrr… Estoy tan desesperado, que pruebo a clicar en los “Servicios de diseño de portadas” que me proponen, pero ¡ay!: “No hay artículos en esta categoría”.

Siguiente paso, pues, intentar dimensionar y subir por separado cubierta, lomo y contracubierta, porque en esa opción misteriosamente sí admiten JPGs. (Continuará)

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Memorias de un autoeditor en Lulu, I

19 octubre 2006 9:09

Resuelto a probar hasta el fin las promesas de la empresa de impresión bajo demanda y comercialización Lulu, comienzo a trabajar. Como se recordará, el fin de una empresa de este tipo es convertir a los autores en autoeditores, que se fabriquen el libro, lo promocionen y lo vendan, todo a través del sito web. Para compartir la experiencia con mis lectores, voy a seguir todo el circuito, aplicándolo a la creación de un libro real. Comenzaremos por el primer paso.

Mi objetivo será la edición de mi libro de relatos Nueve veranos. Se trata de una obra inédita en papel, que fue difundida en la red con licencia Creative Commons, y se puede descargar desde bastantes lugares (además de estar presente en Google Libros). Los archivos de descarga pueden ser Word, pdf, e incluso en formato para agendas y Palms. Pero para difundirla como libro impreso quería convertir su archivo de Word en algo parecido a un “libro de verdad”.

De modo que me puse a trabajar en él. Recomiendo a cualquiera que cuestione la necesidad de intermediarios en el sector del libro que comience por pensar en los de más bajo nivel: los que se responsabilizan de la limpieza del texto (errores, erratas) y su puesta en página. Para mí, persona con años de experiencia en el sector editorial y en uso de Word, ha sido todo un calvario, y me ha costado varias horas de esfuerzos y consultas, dotar al libro de una caja tipográfica agradable (que no sé si habré conseguido plenamente) y disponer algunas de las características que diferencian a un libro de una pila de A4, por ejemplo: márgenes de impresión (la mancha tipográfica se sitúa en la página teniendo en cuenta por dónde se encuaderna el libro), folio explicativo (esos textos que, normalmente arriba, van diciéndonos el nombre del capítulo o apartado en que estamos), distribución de blancos, etcétera.

No: entre el archivo Word de creación de un autor y el libro compaginado hay un montón de trabajo, que el autoeditor debe poder (y saber) hacer. No me extraña que en el sitio de Lulu aparezcan ofertas de empresas de servicios para estas tareas.

Por otra parte, el sitio español de Lulu, con errores en alguna traducción, y partes enteras en inglés, plantea numerosos problemas al usuario. (Continuará).

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Congreso Cibersociedad: Comunicación y cultura

17 octubre 2006 9:09

El III Congreso Online del Observatorio de la Cibersociedad ya tiene abierto el plazo para el envío de comunicaciones (me han informado tarde: sólo hasta el 30 de octubre, pero vale la pena). Hay un eje temático que interesará particularmente a los lectores de este blog: Comunicación y cultura:

La creatividad cultural, literaria y artística encuentra en los nuevos formatos y en las combinaciones con los viejos soportes un espacio de experimentación que se manifiesta, en ocasiones, como la cresta de la ola de la sociedad del conocimiento. Lo que ocurre en Internet tiene que ver, sobre todo, con personas y colectivos haciendo y compartiendo cultura, de modo que lo cultural encuentra, en la sociedad del conocimiento, un nuevo rol de inusitada preponderancia. Por ello, la gestión de lo cultural y de las instituciones culturales se convierte en un ámbito estratégico como espacio clave de innovación para una sociedad auténticamente del conocimiento.

¿Qué hay en una letra?

16 octubre 2006 22:22


El Abecedario Industrial y del Comercio (recopilación de tipografías populares con letras que quieren ser otra cosa), proyecto que inicié hace un año, ha alcanzado su primer objetivo, llegando a la letra Z (bueno, a la Y, porque Z no he encontrado ninguna…). Durante este tiempo, y con la colaboración de amigos y desconocidos, he recopilado 175 ejemplos, increíbles algunos, previsibles otros, meritorios todos.

En paralelo he desarrollado una serie de pequeños ensayos ilustrados bajo el título general de ¿Qué hay en una letra? En el último de ellos paso brevemente revista a las letras imaginativas, de las capitulares medievales al diseñador de Google, Dennis Hwang.

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Los diez mejores libros sobre tipografía

16 octubre 2006 21:21

La excelente página sobre tipografía Unos tipos duros nos propone una selección de los diez libros que ningún interesado en la “divina arte negra” debería ignorar. Está configurada como una lista básica, destinada a estudiantes o a neófitos, y a ella seguirá un nivel experto.

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Entrevista al autor de este blog

15 octubre 2006 22:22

Tenía que ocurrir. En la serie de breves entrevistas (muy profesionalmente conducidas y montadas) que prepara Txetxu Barandiarán para Tökland, la revista audiovisual de fomento de la lectura, me ha llegado el turno. Heme aquí, opinando sobre Google, mi formación como lector, la lectura y las nuevas tecnologías… Opiné sobre muchas más cosas, pero por fortuna sufrieron la poda inmisericorde de los responsables.

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Némirovsky y la memoria de la edición

15 octubre 2006 10:10

Aparte de ser una buena novela, Suite francesa, de Irène Némirovsky (que lleva meses triunfando en ventas en muchos lugares), tiene una interesante historia de escritura y de edición. De familia judía e inmigrante desde Rusia a Francia, Irène Némirovsky, nacida en 1903, publicó su primera novela en 1929: David Golder (Grijalbo, 1987). Esta obra de juventud tuvo también una curiosa historia: fue propuesta a Grasset para su publicación anónimamente, con un apartado de correos por todo remite, y cuando el editor, gratamente sorprendido, se quiso poner en contacto con el autor, en vista de que no respondía a las cartas le convocó mediante un anuncio en la prensa. Irène estaba dando a luz a una hija.

Suite francesa (Salamandra, Barcelona, 2006, traducción de José Antonio Soriano) refleja los acontecimientos de la ocupación alemana de Francia durante 1940-41, y se escribió durante esos mismos años, con la penuria propia de la época: en un cuaderno de mal papel, con letra diminuta y una escritura que aprovechaba de margen a margen.

Fuente: edición española de Suite francesa


La gendarmería francesa se llevó a Irène Némirovsky para entregarla a las autoridades nazis, como judía (a pesar de que ella se había convertido al catolicismo, en un vano intento por escapar a su suerte). Murió en Auschwitz en 1942, y su marido fue deportado y también asesinado poco después. Las hijas huyeron durante meses, preseguidas por los gendarmes, llevando consigo una maleta con objetos personales, que sorprendentemente nunca se perdió, y que contenía entre otras cosas el precioso cuaderno. Tras la liberación, las hijas lo conservaron sin leerlo jamás, creyendo que contenía un diario o notas de su madre. Sólo cuando se planeó su donación al Institut Mémoires de l’Edition Contémporaine, una de las hijas comenzo el penoso descifrado, ayudada de una lupa: era una novela que reflejaba precisamente los acontecimientos de los años en que se había escrito; era Suite francesa.

¿Qué es el Institut Mémoires de l’Edition Contémporaine? Una institución que preserva los documentos de autores y editores, en la creencia de que constituyen una fuente única para la historia cultural, literaria y económica de un país. Por ejemplo: mucho de lo que sabemos de los últimos años de Irène Némirovsky se debe a su correspondencia con el editor Albin Michel, con quien públicó la mayoría de sus obras.

No: las editoriales españolas o (hasta donde yo sé) de países hispanohablantes no cuentan con una institución de preservación parecida. Las cartas de los autores, de los editores, los documentos que dan claves preciosas sobre la gestación y la recepción de las obras que han configurado nuestra cultura, no tienen quien las guarde. Cuando las editoriales históricas mueren, sufren remodelaciones, cambian de propiedad o se fusionan en grandes grupos (y todo eso pasa todo el tiempo) sus archivos son generalmente destruidos. Total: cartas viejas de escritores muertos, noticias polvorientas de editores hace tiempo desaparecidos…

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Lulu.com desembarca en España

13 octubre 2006 11:11

Bajo el lema de “Estamos reinventando el mundo editorial en el nombre de los autores permitiendo publicar material en la web e imprimirlo bajo demanda, sin intermediarios entre el autor y el comprador” se anuncia el sitio español de Lulu.com. El sitio es aún imperfecto, con errores lingüísticos y numerosas informaciones aún en inglés, pero la noticia es clara: ya está activo en España “el proveedor mundial que crece más rápido en el área de libros impresos bajo demanda, con 1.300 nuevos títulos semanales”. Entresaco algunos párrafos de su nota de prensa:

Su objetivo es hacer con la propiedad intelectual lo que eBay ha hecho con la propiedad física – y convertirse en el sitio del Mercado global para el contenido digital. Así, mientras eBay permite vender cualquier cosa en tu casa”, afirma Young, “Lulu te va a dejar vender cualquier cosa de tu disco duro: desde un libro, una canción, una fotografía, un calendario o un programa.

Lulu es creación de Bob Young, empresario tecnológico […]: “No solo estamos llevando la industria editorial a Internet, estamos intentando reinventar el mundo editorial en nombre de los autores. Lulu está revolucionando y democratizando el sector editorial al facilitar la publicación de un libro, simplificándolo hasta el punto de ser tan sencillo como crear un blog en Internet”.

[…] Los consumidores pueden acceder y buscar los productos en Lulu como en cualquier otra tienda online, al buscar libros por temática o autor. Por otro lado, los proveedores de contenido pueden proporcionar un vínculo directo a su tienda en Lulu y promocionar su producto desde cualquier otro lugar en la red. En la página de inicio de la tienda, los visitantes pueden comprar el trabajo de un autor en varios formatos, incluyendo archivos para descargar en sus PC o libros impresos en papel de alta calidad. Los libros que se venden a través de Lulu se pueden comprar encuadernados en pasta, con o sin espirales, etc, y se envían al domicilio del comprador.

[…] Los autores establecen sus propias comisiones que reciben cada cuatro meses por las ventas de su trabajo. Las ganancias de Lulu vienen al aplicar una pequeña comisión en cada compra. Al publicar a través de Lulu los usuarios obtienen mejores beneficios que con cualquier industria tradicional de publicación.

La tecnología de impresión bajo demanda ofrece ahorros nunca vistos antes y se ha convertido en una opción de impresión muy conveniente para empresas e individuos. Imprimir los libros de manera individualizada en el momento en que son solicitados implica que no hay costos iniciales, ni de almacenamiento, ni stock. En Lulu no hay censores de contenido, ni un editor decidiendo quién y qué vale la pena llegar al mercado. Lulu pone a todos los autores de contenido al mismo nivel al proveerles un acceso democrático al mercado de ventas.

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Blogs, ISSN, y la supervivencia de la cultura

10 octubre 2006 11:11

El número de julio-agosto de El profesional de la información contiene el resumen de una discusión mantenida en la lista IWETEL, bajo el título de “Blogs e ISSN; ¿una relación imposible?” (J. Leiva-Aguilera). Como es bien sabido, el ISSN (International Standard Serial Number) es el código internacional de identificación de las publicaciones seriadas (revistas, periódicos, boletines, anuarios…), y cuenta con centros por países. Pues bien: “al parecer el centro internacional del ISSN ha dado instrucciones para que se deniegue sistemáticamente el número en cuestión a cualquier blog que lo solicite” (J. Tramullas). La razón: según la institución, los blogs no merecen llevar este identificador “por su carácter efímero en su mayoría y, sobre todo, por ser esencialmente páginas personales (sin valorar su calidad)”. La reacción a principios de este año fue crear un IBSN (Internet Blog Serial Number), más bien testimonial.

Es evidente que en este terreno estamos ante uno de los muchos choques que surgen entre sistemas concebidos para el mundo del papel y prácticas sociales que desbordan el marco establecido. Pero por detrás hay una actitud ideológica que considera “superior” a cualquier hoja periódica (por el solo hecho de serlo) frente a una página con posts periódicos. A ello se une que es una realidad difícil de manejar (los 10.000 nuevos blogs que surgen por día, y los que se abandonan: un 65%, ambos datos del 2004). Sin embargo, “buena parte de las ideas, estudios y proyectos de renovación sectorial que se mueven en mi campo (la edición de libros) surgen y se desarrollan hoy en día en blogs; ni en revistas, libros ni asociaciones gremiales” (Silvia Senz), y éste no es un caso único.

La discusión la cerraba Luis Rodriguez Yunta del CINDOC: “¿de qué sirve un código si nadie garantiza la preservación de una copia fidedigna, o si la legislación no reconoce el derecho a copiar para preservar? Las empresas como Google pueden aportar soluciones, pero no garantizar su mantenimiento. Hace falta que la Administración acometa ya este problema”. En efecto: las instituciones estatales custodian los números que aprecen de las publicciones con ISSN, mientras que, como ya saben bien los lectores de estas páginas, falta por completo una política de preservación de publicaciones digitales. Eso ya está produciendo un agravio comparativo: la menor y menos leída hoja periódica de papel tiene muchas más posiblidades de llegar a la posteridad que la página web (pues los blogs son sólo una parte de los contenidos de la Red) más rica y frecuentada. Si esto sigue así, cuando dentro de un siglo se estudie este periodo, los investigadores van a extrañarse de cómo unos cambios sociales tan inmensos como los actuales no produjeron apenas ningún debate (…en papeles preservados oficialmente, por supuesto).

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Visualización de información

10 octubre 2006 10:10

El número de julio-agosto de El profesional de la información contiene un monográfico sobre visualización de la información, con un interesante conjunto de artículos que cubren desde la aplicación de esta técnica en bibliotecas a la visualización de la web científica española, pasando por las distintas interfaces que permiten manejar visualmente los datos. Esta modalidad de acceso a la información cuenta con una larga tradición en el campo de las ciencias exactas y de la naturaleza, pero su aplicación al mundo de la documentación, biblioteca e información humanísitca es más lenta: de ahí la importancia de este monográfico.

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