“El ritmo de la lectura acompaña el ritmo del esfínter”

14 diciembre 2011 9:09

#lectura #ereader

Qué es la lectura? Una necesidad biológica de la especie. Ninguna pantalla y ninguna tecnología lograrán suprimir la necesidad de lectura tradicional. En el cuarto capítulo de Ulises, Joyce evoca muy bien esa necesidad: cuando Leopold caga, lee el periódico, y el ritmo de la lectura acompaña el ritmo del esfínter. Eso no es ni anecdótico ni marginal. Todo el mundo se va al retrete con un libro o una revista bajo el brazo. Se lee con el ojo del culo.

(Umberto Eco, 1991)
Recopilación de José Antonio Sánchez Paso

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“Aunque la obra que se imprime sea de una sciencia particular”

07 diciembre 2011 9:09

#calidad #historia

Y que [...] los correctores fuesen buenos gramáticos, ortógrafos, leídos en artes liberales, que aunque la obra que se imprime sea de una sciencia particular, andan tan trabadas y hermanadas las sciencias y artes entre sí, que siempre en una se ofrece algo de las otras, de claro juicio, que entiendan theología scolástica y alguna scriptura y letras de humanidad y si fuesen entendidos [...] y muy vistos y leídos y de juicio comprehensivo, sería muy mejor.

(Informe a Felipe II, 1573)
Recopilación de José Antonio Sánchez Paso

En 1572 Felipe II ordenó que se visitaran una serie de imprentas, para informar sobre su situacion, porque “entre los libros que se imprimen en estos reinos ay comúnmente muchos errores, y faltas, que resultan grandes inconvenientes”. El que reproducimos arriba es uno de los juicios recogidos.

Sobre estas visitas véase Julián Martín Abad, “Los talleres de imprenta españoles en la época de Cervantes” en Don Quijote en el campus, Madrid, Editorial Complutense, 2005. Aquí se pueden leer unas páginas:

 

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“Inversionistas indiferentes a cualquier criterio”

23 noviembre 2011 9:09

#editorial
Los modernos leviatanes de la edición –“ballenas varadas en la arena”, según André Schiffrin– pertenecen a inversionistas indiferentes a cualquier criterio que no sea la rentabilidad, padecen una enfermiza elefantiasis provocada por los procesos de concentración y están presididos por managers educados en escuelas de negocios que marginan de la toma de decisiones a los expertos culturales y dan su confianza a los ejecutivos de ventas, marketing y finanzas.

(Javier Pradera, in memoriam, 2001)
Recopilación de José Antonio Sánchez Paso

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“El escritor que escribe y el escritor que corrige”

16 noviembre 2011 9:09

#autor #lectura
Uno es dos: el escritor que escribe (que puede ser malo) y el escritor que corrige (que debe ser bueno). A veces de los dos no se hace uno. Y es mejor todavía ser tres, si el tercero es el que tacha sin siquiera corregir. ¿Y si además hay un cuarto que lee y al que los tres primeros han de convencer de que sí o de que no, o que debe convencerlos a ellos en igual sentido? No es esto lo que quería decir Walt Whitman con su «Soy una multitud», pero se parece bastante.

(Augusto Monterroso, 1986)
Recopilación de José Antonio Sánchez Paso

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“En una librería no se hace más que leer, conversar con los amigos”

26 octubre 2011 9:09

Tengo que revisar las boletas de ayer y hacer la reposición. Tengo que mirar las facturas de los libros que entraron ayer y controlar los descuentos. Tengo que hacer las órdenes de compra para que el cadete vaya a buscar ─después de limpiar, por supuesto─ los libros señalados por los clientes, siempre que el teléfono funcione y pueda pedirlos previamente porque si no los pido antes va a perder dos horas en cada editorial y finalmente vendrá con otros y no los pedidos. Tengo que apartar las boletas de cuentas corrientes y pasarlas a las fichas. Tengo que hacer los resúmenes de cuentas y enviarlos para ver si alguno paga, porque comprar, compran fácil, pero para pagar no son tan rápidos. Tengo que hacer la caja. No me tengo que olvidar de mandar al contador los cheques para el pago de la jubilación y la cuota de réditos. Tengo que rehacer la vidriera porque los vecinos ya deben estar hartos de ver siempre los mismos libros. Y, al mismo tiempo, tengo que atender a los insoportables cobradores, a los alegres vendedores, a los cadetes suficientes y a los clientes. ¿Clientes qué? Clientes que compren, no que miren, que cumplan con su misión como cada cual cumple con la suya. Y tengo que remarcar Losada y limpiar el estante de la Bif porque ayer fui a buscar un libro y se me quedaron las manos negras de tierra y tengo que… y tengo que… ¡Hay que hamacarse con el trabajo que hay en una librería! Y pensar que hay gente que cree que una librería es una canonjía, una beca, un mecenazgo; que en una librería no se hace más que leer, conversar con los amigos sentados cómodamente en sillas de mimbre con almohadones rojos y tomar café o, por qué no, un whiskicito.

─Total, ¿qué hay que hacer? Viene la gente, pide un libro, se lo das y cobrás.

Creen que es un trabajo cómodo, descansado, donde lo que sobra es tiempo; lo piensan como si fueran vacaciones de por vida. Uno instala una librería, gana dinero y habla de literatura con gente distinguida. ¿Qué más se puede pedir?

(Héctor Yánover, 1994)
Recopilación de José Antonio Sánchez Paso

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“Expertos en hacerle zancadilla al lector vicioso”

19 octubre 2011 9:09

Sin embargo, hay obstáculos que escapan a la voluntad del autor y que los editores colocan para que uno pueda leer confortablemente. Por fortuna ya pasaron las épocas experimentales de los pegantes de los lomos de los libros ─muchos recordamos tiempos idos en que las páginas se iban soltando a medida que pasaban─ pero sobreviven varias especies de editores entre las que recuerdo tres, a saber: los avaros, los despilfarradores y los toderos, todos expertos en hacerle zancadilla al lector vicioso. El avaro ahorra papel, el texto limita con el abismo donde acaba el libro, la caja es casi igual al formato, y la interlínea tan mezquina que la decisión de leer el libro debería ser consultada con el oculista. El despilfarrador es lo mismo pero al revés, el papel brilla tanto que ningún texto podría ser leído allí, el empaque es tan ostentoso que dificulta la manipulación y el contenido suele ser inferior a los lujos y excesos de la forma. Pero el peor editor es el todero. Porque el todero no sabe que existen diseñadores, expertos en tipografía, en fin profesionales que no intentan inventar lo que ya está inventado.

(Darío Jaramillo Agudelo, 1997)
Recopilación de José Antonio Sánchez Paso

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“Traten de adivinar el precio”

13 octubre 2011 9:09

Una cita muy oportuna es estos momentos en que el precio de los e-books es un tema debatido en Frankfurt y en FICOD.

Hágase el siguiente experimento: poner en una mesa diez o veinte libros y pedirles separadamente a los clientes de una librería que traten de adivinar el precio. La falta de puntería resulta sorprendente. Todo el mundo dice que los libros son caros, pero a la hora de precisar lo que deberían costar, los juicios son muy divergentes. De hecho, dentro de ciertos límites, la demanda de un título es inelástica: indiferente al precio. Por eso, el editor puede equivocarse (dentro de ciertos límites), sin afectar a la venta.

(Gabriel Zaid, 1996)
Recopilación de José Antonio Sánchez Paso

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“Los sacerdotes del saber”

21 septiembre 2011 9:09

La malignidad, el desprecio, la altivez y el malestar es, en todo tiempo y bajo toda ocasión, la marca más conspicua de la clase claustral de los sacerdotes del saber; mandarines siempre en creciente pérdida de humor, grises y afanados, sordos a la belleza, ciegos a la melodía de la vida. Su sadismo académico les lleva a utilizar el arsénico en las notas a pie de página.

(Fernando R. de la Flor, 1997)
Recopilación de José Antonio Sánchez Paso

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“Una renta vitalicia”

13 julio 2011 9:09

Publicar a James Michener y John O’Hara, que escribían best-sellers con regularidad, fue como heredar una renta vitalicia. Todas las editoriales importantes contaban con tres o cuatro escritores famosos como éstos que producían continuamente best-sellers. Pero los cimientos sólidos –el capital acumulado– en que se apoyaban los editores eran los libros de sus catálogos que se vendían año tras año. Eran estos títulos los que proclamaban la fortaleza económica de un sello y su prestigio cultural: una fuente de orgullo que compensaban de sobra a los propietarios y a sus empleados por los beneficios mínimos y los sueldos bajos característicos del sector.

(Jason Epstein, 2002)
Recopilación de José Antonio Sánchez Paso

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“Tu libro es…”

01 julio 2011 9:09

Tu libro es una brizna de papel que se arremolina en las calles, que contamina las ciudades, que se acumula en los basureros del planeta. Es celulosa, y en celulosa se convertirá.

(Gabriel Zaid, 1996)
Recopilación de José Antonio Sánchez Paso

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